En los últimos cinco años la percepción de los mexicanos sobre un ambiente de inestabilidad política y violencia se ha deteriorado, según las métricas que aplica el Banco Mundial en su Indicador Mundial de Gobernabilidad 2014 (WGI, por su sigla en inglés).

Entre seis dimensiones de gobernabilidad, orientadas de manera que los valores más altos corresponden a una mejor gobernanza, resulta que México tiene una nota de 22.75 puntos sobre 100 posibles.

Sin embargo, no se puede establecer el lugar específico que tiene el país a nivel internacional, ya que son indicadores de percepción, aclara el propio organismo.

Las seis dimensiones que integran el Indicador de Gobernabilidad son Rendición de cuentas y voz; Estabilidad política y ausencia de violencia/terrorismo; Eficiencia del gobierno; Calidad regulatoria; Estado de Derecho y Control de corrupción.

La valoración para México se encuentra lejos de la alcanzada en el registro de la misma dimensión, identificada como “Estabilidad política y ausencia de violencia/terrorismo”, del 2003, correspondiente a 38.94 puntos sobre 100.

En el 2008, la notación para México en este mismo valor fue de 19.64 puntos sobre 100.

Este indicador de Estabilidad política y ausencia de violencia/terrorismo, mide la violencia a la que está expuesta la población, así como la percepción de riesgo por parte de inversionistas y empresarios para enfrentar procesos inconstitucionales o violentos, incluso terroristas, que podrían desequilibrar al país.

Según la definición del organismo, la gobernabilidad se caracteriza por un mayor grado de cooperación e interacción entre el Estado y actores no estatales con decisiones mixtas públicas y privadas.

En las otras cinco dimensiones que integran el índice de Gobernabilidad para México, es Control de corrupción donde se registró la mayor caída desde la nota reprobatoria que ya tenía el país en el 2003.

En la edición más reciente, el valor de Control de corrupción alcanzó los 39.23 sobre 100, contra 49.5 puntos registrados en el 2008.

El control de la corrupción, según BM, capta la percepción de la medida en que se ejerce el poder público para el beneficio privado, incluyendo las grandes formas de corrupción como la capturada por minorías selectas e intereses privados.

El Estado de Derecho es la segunda de menor puntuación, después de violencia, con una notación de 35.07 puntos.

Esta dimensión capta la percepción de los agentes económicos sobre la confianza y respeto de la ley de la sociedad. En particular, la calidad de la ejecución de contratos, derechos de propiedad, la policía y los tribunales, así como la probabilidad de irrupción de la delincuencia y la violencia.

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En el extremo, las únicas dos dimensiones donde se obtuvieron puntuaciones aprobatorias, por arriba de 60 puntos sobre 100, son Eficiencia del gobierno y Calidad regulatoria.

Con una calificación de 66.9 puntos, México consiguió la mejor puntuación desde el 2003 en Calidad regulatoria, desde los 64.7 puntos registrados en el 2003 y los 61.1 del 2008.

Calidad regulatoria es definida como la percepción de la capacidad del gobierno para formular y aplicar políticas y reglamentaciones acertadas para promover el desarrollo del sector privado.

En la dimensión de Eficiencia del gobierno tiene 63.16 puntos. Ésta capta la percepción de la calidad de los servicios públicos, la calidad de la administración pública y el grado de independencia entre la oferta de servicios públicos y el grado de independencia de presiones políticas.