Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó este lunes los ataques suicidas con bombas en Moscú, que dejaron al menos 37 muertos y 65 heridos en metros cargados de pasajeros.

"El pueblo de Estados Unidos está junto al pueblo de Rusia para oponerse al extremismo violento y a los ataques terroristas atroces que demuestran tal desprecio de la vida humana y condenamos estos actos intolerables", dijo Obama en un comunicado.

Obama se refiera a las explosiones activadas este lunes por dos suicidas mujeres que provocaron al menos 37 personas e hirieron a otras 38 en dos atestadas estaciones del metro de Moscú, durante la hora peak de la mañana, dijeron autoridades rusas.

Se trata del peor ataque en la capital rusa en seis años.

La autoridad que rige la aviación civil rusa ordenó un incremento de la seguridad en aeropuertos por temor a más acciones de este tipo.

Ningún grupo se atribuyó hasta ahora la responsabilidad por las explosiones, pero las sospechas posiblemente recaigan sobre organizaciones del Caúcaso del Norte, donde el Kremlin libra una batalla contra una creciente insurgencia islamista.

La primera de las explosiones ocurrió en el segundo vagón de un tren que arribaba a las 07.56 hora local (0356 GMT) a la céntrica estación Lubyanka, ubicada justo debajo del cuartel central del Servicio Federal de Seguridad de Rusia, agencia que reemplazó a la antigua KGB.

Hasta el momento las autoridades indicaron que 23 personas murieron en ese lugar.

La otra explosión destrozó el segundo vagón de un tren detenido en la estación de metro Park Kultury unos 40 minutos más tarde que la primera, provocando entre 12 y 14 muertes más.