Washington. El presidente Barack Obama garantizó este miércoles a la comunidad hispana que no abandonará la reforma al sistema inmigratorio, a la vez que expresó su decepción por no haber cumplido su promesa de 2008 de modernizar la política de Estados Unidos.

Obama, un demócrata que está endureciendo su retórica contra los republicanos antes de las elecciones legislativas del 2 de noviembre, dijo que sólo la cooperación de ambos partidos permitiría la aprobación de las reformas.

Él culpó a los republicanos por abandonar las reformas e instó a los hispanos -un importante y creciente bloque de votación- para que continúen brindándole el apoyo que le dieron durante la campaña presidencial.

"Ahora, yo sé que muchos de ustedes lucharon duro por mí, y es comprensible que estén frustrados porque no hemos podido alcanzar la meta en este tema aún. Yo también lo estoy", dijo durante una cena de gala en el Congressional Hispanic Caucus Institute, refiriéndose a la reforma al sistema inmigratorio.

"Pero permítanme ser claro: Yo no abandonaré esta lucha. Mi compromiso es lograr que esto se cumpla lo antes posible. No podemos seguir postergando este desafío", agregó.

La reforma al sistema de inmigración era parte de una lista de promesas de campaña que Obama buscó cumplir luego de llegar a la Casa Blanca en 2009. Pero el tema fue postergado ante otras prioridades políticas, como la reforma al sistema de salud y al sistema financiero.

Obama culpó a los republicanos por el lento avance en el tema y, dando un giro a su lema de campaña "Yes we can" (Sí podemos), dijo que el partido de la oposición había adoptado una plataforma de "No se puede", usando la frase en español.

"¿Es ese el autoadhesivo que les gustaría en sus autos?", preguntó.

Los republicanos, que podrían conseguir la mayoría en ambas cámaras del Congreso en noviembre, hicieron hincapié en que Estados Unidos debe asegurar sus fronteras antes de abordar una reforma a la inmigración de mayor escala.

Un Congreso controlado por los republicanos haría más difícil que Obama cumpla sus metas de política.

Obama dijo que sus partidarios decepcionados deberían seguir presionándolo a él y su partido para avanzar con la reforma, pero los instó a seguir apoyando a los demócratas.

"Ustedes tienen todo el derecho a mantener la presión sobre mí y sobre los demócratas, y espero que así lo hagan", afirmó.

"Pero no olviden quien está junto a ustedes y quien está contra ustedes. No crean que esta elección venidera no importa (...) No olviden quiénes son sus amigos", agregó.