Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enfrentando dudas públicas sobre su capacidad para cambiar el rumbo de la impopular guerra de Afganistán, dijo este domingo que sus metas allí son tanto modestas como alcanzables.

Funcionarios de la administración Obama tienen dificultades para medir el éxito en la guerra de nueve años, antes de una revisión estratégica en diciembre.

El presidente y otros funcionarios han estado destacando que su objetivo es luchar contra Al Qaeda, no construir una democracia al estilo de Estados Unidos.

"Nadie piensa que Afganistán va a ser un modelo de democracia 'jeffersoniano'", dijo Obama a CBS News en una entrevista que fue grabada el viernes y puesta al aire el domingo.

"Lo que queremos hacer es difícil, pero es una meta bastante modesta: no permitir a los terroristas operar desde esta región. No permitirles crear grandes campos de entrenamiento y planear ataques a territorio estadounidense con impunidad. Eso se puede lograr".

La divulgación de miles de documentos clasificados por el sitio de internet WikiLeaks ha ayudado a aumentar las dudas sobre la guerra. Julio fue el mes más mortífero para las fuerzas estadounidenses desde que comenzó el conflicto en 2001.

Funcionarios estadounidenses han restado importancia a las revelaciones en los documentos publicados por WikiLeaks, que pintaban un sombrío panorama de la guerra liderada por Estados Unidos y plantearon nuevas dudas sobre el aliado clave Pakistán.

Pero al mismo tiempo, funcionarios de la administración Obama dijeron que la divulgación de documentos de secretos militares podía costar vidas y dañar la confianza de aliados al exponer métodos de recolección de inteligencia de Estados Unidos y nombres de contactos afganos.

Mientras los investigadores ampliaban su investigación de la filtración, el secretario de Defensa, Robert Gates, dijo que WikiLeaks era al menos moralmente culpable por la publicación.

Obama anunció en diciembre el envío de 30.000 efectivos adicionales para la guerra. Dijo que intentaba comenzar a retirar tropas estadounidenses de Afganistán en julio del 2011, en tanto existieran las condiciones adecuadas.

El desgaste político por la guerra se ha vuelto especialmente fuerte entre muchos integrantes del Partido Demócrata de Obama.

La semana pasada, el Congreso de Estados Unidos aprobó fondos para pagar el aumento de tropas en Afganistán, pero la medida generó el apoyo de más republicanos que demócratas.