Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo este viernes que la reforma del sistema de salud es una parte importante de sus esfuerzos por reducir el déficit presupuestario e insistió en que no "volverá a luchar" la batalla por aprobar la ley.

Los republicanos, fortalecidos luego de las elecciones legislativas de noviembre, prometieron rechazar o reemplazar la ley firmada por Obama en marzo pasado.

Pero el presidente reiteró que los cambios son necesarios para controlar el precio de las aseguradoras de Medicaid y Medicare, administradas por el Gobierno, que representan una parte importante del problema del déficit.

La Oficina de Presupuesto del Congreso dijo el miércoles que el déficit estadounidense llegará a US$1,48 billones para el año fiscal 2011, desde una estimación de US$1,07 billones en agosto.

"La reforma de salud es parte de la reforma del déficit", dijo Obama en una reunión de Families USA, un grupo que defiende la ley.

"Sabemos que los costos del cuidado de la salud, incluyendo programas como Medicare y Medicaid, son los mayores contribuyentes en nuestro déficit de larga data. Nadie niega esto. Y esa ley demorará esos costos", agregó.

Luego de obtener el control de la Cámara de Representantes en noviembre, los republicanos votaron a favor de rechazar la ley de reforma del sistema de salud este mes.

Sin embargo, su esfuerzo no avanzará mucho más, debido a que los demócratas aún controlan el Senado y no apoyarán la medida. Pero los republicanos de la Cámara siguen dispuestos a reemplazar la ley "parte por parte" con medidas que dijeron que harían bajar los altos costos.

Obama repitió su argumento pronunciado en el discurso del Estado de la Unión el martes de que estaba abierto a cambios en la ley, pero que no volvería a pasar por la batalla de dos años que se desató por su aprobación.

La medida, entre otras cosas, impide que las compañías aseguradoras nieguen la cobertura a los pacientes que están enfermos y permite que los padres mantengan a sus hijos bajo sus pólizas hasta los 26 años.

Obama se rió ante uno de los ataques más virulentos contra la ley.

"Pueden haber escuchado una o dos veces que es una monstruosidad que destruye trabajos, amenaza a las abuelas y funde el presupuesto. Así es como fue presentada por los opositores", dijo. "Y eso no concuerda con la realidad. Digo, esto ha estado en vigor por 10 meses, ¿no es cierto?", agregó.