Nueva York. El presidente Barack Obama defendió este jueves los esfuerzos de su Gobierno para la recuperación económica, al buscar contrarrestar las denuncias de los republicanos de que sus políticas han mantenido un alto desempleo en Estados Unidos.

Ante la ansiedad pública de que la fragilidad de la economía amenace el triunfo de los demócratas de Obama en las elecciones del Congreso en noviembre, el presidente trató de revertir las críticas republicanas, acusando a los legisladores de ese partido de mantenerse al margen el año pasado, cuando él enfrentaba la crisis financiera.

Obama, hablando ante trabajadores de fábricas en la ciudad de Buffalo, en el estado de Nueva York, sostuvo que su gobierno actuó "audaz y rápidamente" para evitar otra Gran Depresión, impulsando al país al camino de la recuperación.

Promoviendo los últimos informes del Gobierno que muestran un crecimiento del empleo en cuatro meses consecutivos, Obama argumentó que sus esfuerzos estaban dando resultados, pese a una tasa de desempleo del 9,9% en abril.

"Hoy nos encaminamos en la dirección correcta", dijo. "Pese a todos los negativistas que estaban prediciendo el fracaso hace un año, nuestra economía está creciendo nuevamente".

Más tarde, en un discurso durante un evento para recaudar fondos para la campaña demócrata en Manhattan, Obama fue virulento en sus críticas a los republicanos, que buscan restarle asientos a la mayoría oficialista en la Cámara de Representantes y el Senado.

Obama dijo que los republicanos han "hecho lo mejor para arruinar el mercado laboral" y resaltó que ellos generaron gran parte del déficit fiscal del país del que ahora se quejan.

"Su actitud básica ha sido si los demócratas pierden, nosotros ganamos. Después de que metieron el auto en la zanja y nos dificultaron lo más posible la tarea de sacarlo de allí, ahora quieren que les devolvamos las llaves. No. Ellos no pueden conducir. Nosotros no queremos volver a la zanja", dijo el mandatario.

Época dura. Obama, que califica la creación de empleos como su gran prioridad doméstica, también pronosticó que la economía estará más fuerte el mes próximo que el pasado y mejor el próximo año de lo que está ahora, aunque reconoció que aún había momentos difíciles en muchas áreas.

En una respuesta al panorama positivo de Obama, un aviso colocado por empresarios locales de Buffalo, una ciudad fuertemente golpeada por la crisis económica, decía: "Estimado Señor Presidente, necesito un maldito empleo. Punto".

Los republicanos, que buscan capitalizar las preocupaciones económicas del público para ganar puntos hacia las elecciones legislativas, también salieron al ataque de la agenda de Obama sobre el empleo.

"Revise sus hechos, señor presidente", dijo el líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, en un comunicado. "Más deuda, impuestos más altos y un Gobierno más grande podría ser la idea del presidente Obama para el 'programa de empleos', pero eso está perjudicando nuestra economía y haciendo más difícil que la gente consiga empleos".

Los republicanos dicen que las políticas de Obama han fracasado en combatir el desempleo, un punto álgido para el presidente que ha arrastrado su nivel de popularidad a 50% o menos.

El paquete de estímulo de Obama por US$787.000 millones aprobado el año pasado por el Congreso controlado por los demócratas, fue ampliamente rechazado por los republicanos por considerarlo un gasto. No obstante, muchos economistas independientes han dicho que las medidas ayudaron a evitar una recesión aún más profunda.

El presidente instó también al Congreso a actuar sobre las nuevas medidas que su Gobierno ha propuesto para ayudar a que las pequeñas empresas obtengan préstamos y puedan crear empleos.