"Somos una ciudad de paz, abierta y acogedora. Hoy volvemos a las calles bajo el grito de îNotincpor îNotengomiedo", tuiteó el Ayuntamiento de Barcelona poco antes de que la marcha arrancase, a las 18:00 hora local. "La mejor respuesta, la paz", se leía en algunos de los carteles en las primeras filas de la marcha.

A la concentración de este sábado (26.08.2017) asistió, en un gesto inédito en la Casa Real, Felipe VI. Es la primera ocasión que un monarca español en activo participa en una marcha de estas características. La representación institucional encabezada por Felipe VI continúa por el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, el presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, entre otros. 

La manifestación fue encabezada por agentes de los Mossos d’Esquadra y los equipos de emergencias acompañados por vecinos y comerciantes que estuvieron en primera línea durante los atentados.

Vestidos de azul. Una única pancarta con el lema en catalán "No tinc por" ("No tengo miedo") abría la manifestación, que acabó en la Plaza de Cataluña, justo al lado de La Rambla, el lugar donde uno de los terroristas atropelló a decenas de personas con un furgoneta el  pasado 17 de agosto y causó 13 muertos y más de cien heridos.

Muchos asistentes han acudido vestidos de azul para mostrar su rechazo a la política armamentística del Estado, ya que sostienen que el Gobierno vende armas a países que financian el terrorismo.

De este modo han respondido a la llamada de 170 entidades y colectivos -entre ellos entidades independentistas como la ANC y Òmnium Cultural- que, bajo el eslogan "Anem de blau" (Vayamos de azul), pedían vestir este color en la marcha. Es su forma de poner de manifiesto su descontento por la presencia de determinados representantes políticos y la Casa Real en la manifestación.

Se calcula que medio millón de personas han acudido a la convocatoria.

* Con información de DW y Reuters.