Roma. Legisladores de la oposición exigieron este sábado que el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, renuncie después que un diario publicó lo que dijo eran detalles del funcionario pidiendo a la policía que libere a una joven marroquí de 17 años detenida por robo.

La saga de la joven, una bailarina conocida por el nombre artístico de "Ruby", y sus vínculos con el primer ministro centroderechista de 74 años ha explotado como el escándalo más reciente de la vida privada de Berlusconi.

Los diarios mostraron gran cantidad de detalles de fiestas a las que la joven habría asistido en la residencia del magnate de los medios de comunicación.

La joven ha sido citada llamándolas fiestas "bunga-bunga" -una aparente referencia a una broma obscena que se usa para referirse a alguna forma de actividad sexual- y el término ya ha adquirido vida propia.

Berlusconi, quien ha capeado otros escándalos ligados con fiestas con acompañantes y otras jóvenes el año pasado, dice que ayudó a Ruby cuando estuvo en problemas con la policía, pero niega haber interferido con el sistema de justicia.

Los índices de aprobación de Berlusconi han estado cayendo en forma constante y están por debajo del 40% ante un paquete de austeridad, luchas internas en el gobierno y escándalos de corrupción.

Pero las encuestas muestran que su gobierno sigue cómodo frente a la débil oposición izquierdista, y la principal amenaza de su administración sigue siendo una amarga separación con su ex aliado Gianfranco Fini, cuyo apoyo es necesario en el Parlamento.

El respetado diario Corriere della Sera publicó este sábado detalles de una conversación telefónica que Berlusconi habría tenido con un jefe de policía de Milán cuando Ruby fue detenida por robo en mayo.

De acuerdo al Corriere, Berlusconi urgió al oficial a no enviar a Ruby a un refugio, y dijo: "Conocemos a esta chica, pero más que nada quiero explicarle que ha sido identificada como pariente del presidente egipcio, (Hosni) Mubarak".

Berlusconi también se comprometió a enviar a un asesor de confianza -un funcionario regional quien también fue higienista dental del primer ministro- para tomar la custodia de la joven, dijo el diario.

El asesor ha confirmado a los diarios que recogió a la chica en la estación de policía a pedido de Berlusconi.

Los aliados de Berlusconi desestimaron las acusaciones de interferencia con el sistema judicial. El ministro de Trabajo, Maurizio Sacconi, sugirió una "ferocidad organizada" detrás del número de investigaciones vinculadas al primer ministro, como un intento para sacarlo del poder.

La oposición izquierdista de Italia, que ha intensificado sus ataques contra Berlusconi por el escándalo, dijo que los últimos reportes muestran que es tiempo de que el primer ministro dimita.

"Las noticias que provienen de Milán nos dicen algo claro: Berlusconi no puede quedarse otro minuto en un rol público que traicionó en forma indecente", dijo en una declaración Pierluigi Bersani, jefe del izquierdista Partido Democrático.