Roma. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo que podría no presentarse a la reelección en 2013, aunque quisiera jugar un papel entre bambalinas como figura de la centroderecha.

En declaraciones a un grupo de periodistas extranjeros en Roma, el político de 74 años dijo que tras el estallido de la crisis en Libia consideró dimitir por sus estrechas relaciones del pasado con Muamar Gadafi.

Los comentarios durante una cena en la noche del martes era "off the record", o no para ser publicados, pero fueron filtrados a agencias de prensa italianas y dominaron este jueves las portadas de los periódicos.

"Creo que me voy a quedar un tiempo más hasta que haya alguien para reemplazarme", dijo, pero luego agregó que lo tentaba la idea de navegar en su yate y no esperaba asumir un rol ejecutivo o convertirse en presidente.

Berlusconi, uno de los empresarios más ricos de Italia y figura dominante de la política del país, dijo que podía imaginarse en el papel de patrono o padre del partido gobernante.

Su decisión final, dijo, dependerá de los sondeos de opinión.

Indicó además que el ministro de Justicia, Angelino Alfano, era un potencial sucesor y mencionó a su jefe de gabinete, Gianni Letta, como posible futuro jefe de Estado.

Luego de que los principales medios italianos abrieran sus portadas con los comentarios de Berlusconi, su portavoz Paulo Bonaiuti fue obligado a emitir un comunicado diciendo que los comentarios debían ser entendidos como "simples hipótesis, un argumento, una posible deducción".

"Por lo tanto las reconstrucciones que han aparecido hasta ahora son forzadas, a menudo deformadas y a veces directamente descabelladas", agregó.

Tremonti. El primer ministro italiano enfrenta una serie de juicios por fraude fiscal, sobornos y por pagar por sexo con una menor de edad, y ha intensificado su guerra de palabras con los magistrados a quienes acusa de intentar subvertir la democracia.

Berlusconi ha hecho comentarios parecidos sobre su posible sucesión en el pasado, pero el hecho de que estuviera hablando con periodistas extranjeros disparó una animada reacción en la prensa local.

Los periódicos publicaron extensos relatos sobre la cena y al mismo tiempo destacaron que poco de lo que dijo Berlusconi era realmente nuevo.

"El Caballero (Berlusconi) se juega su última carta. En 2013 será el turno de Alfano", tituló La Repubblica, un diario de izquierdas crítico del primer ministro.

Los medios también sugirieron posibles choques con la Liga Norte, socia del partido PDL de Berlusconi en la coalición de gobierno y cercano al ministro de Economía, Giulio Tremonti, considerado a menudo como un potencial sucesor o incluso rival del primer ministro.

Algunos creen que la Liga Norte no aceptará fácilmente a Alfano, un siciliano, como jefe de un gobierno de centroderecha.