Roma. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, podría afrontar la semana próxima su primera prueba de tensión tras la disputa con un aliado clave de su coalición, cuando parlamentarios decidan si censurar o no a un legislador de la centroderecha por sospechas de corrupción.

Aunque Berlusconi seguía mostrando su habitual confianza el fin de semana, comentaristas dijeron que la ruptura con el presidente de la Cámara baja, Gianfranco Fini, fue demasiado dramática para ser ocultada.

La mayoría espera un colapso del gobierno después de las vacaciones estivales de agosto, seguido por elecciones anticipadas a fines del otoño boreal o un gobierno interino que dirija al país hasta la celebración de comicios en primavera.

El lunes, líderes de la Cámara baja se reunirán para decidir cuándo programar un voto sobre la moción de no confianza contra Giacomo Caliendo, un subsecretario de Justicia sospechoso de ser parte de un grupo secreto que pretendía manipular designaciones y decisiones políticas y judiciales.

La votación se producirá la semana próxima o cuando el Parlamento reanude sus sesiones en septiembre. De cualquier modo, Berlusconi observará atentamente el proceso porque indicará cuánta fuerza electoral ha perdido debido al distanciamiento.

Fini ha dicho que cualquier político bajo investigación debería renunciar, pero Caliendo ha defendido su inocencia y se rehúsa a dejar su cargo. Berlusconi dice que toda la centroderecha debe apoyar a Caliendo.

"Cuando la votación se lleve a cabo será una prueba muy significativa", dijo Fabrizio Cicchitto, líder de los parlamentarios de centroderecha en la Cámara baja, donde la moción de no confianza contra Caliendo fue presentada por dos partidos de la oposición.

La nueva facción encabezada por Fini totaliza 33 miembros además de él, lo que le permite privar a Berlusconi de una mayoría en la Cámara baja. Tiene 10 partidarios en el Senado, lo que podría recortar la mayoría de Berlusconi en esa instancia a sólo dos votos.

Si la moción contra Caliendo se aprueba, podría tener un "efecto inmediato y grave de deterioro sobre la situación", dijo Cicchitto.

En comentarios publicados el domingo en el diario de Turín La Stampa, Berlusconi dijo: "No tengo preocupación sobre la retención de la mayoría y el gobierno" y sostuvo que no tenía sentido realizar elecciones anticipadas porque su gobierno imponía respeto.