Roma. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, bajo una fuerte presión para que renuncie, enfrentará este martes una votación crucial sobre finanzas públicas en el Parlamento que podría hundir a su gobierno si suficientes rebeldes dentro de su partido lo abandonan.

Berlusconi ha desmentido los reportes de que su salida es inminente mientras lucha por mantener unida a su coalición de centroderecha, pero la tensión política en Italia se ha sumado a la agitación en Europa, lo que golpeó este lunes a los mercados globales.

La posibilidad de una derrota en la votación parece estar disminuyendo debido a que la oposición de centroizquierda podría abstenerse para exponer la falta de apoyo de Berlusconi, sin torpedear una medida esencial.

Sin embargo, la oposición está preparando una moción de censura contra Berlusconi que podría ser votada en cuestión de días.

El rendimiento del bono referencial italiano a 10 años tocó el lunes su máximo desde 1997, a un 6,67%, un nivel visto como insostenible para la enorme deuda de Italia y que podría salirse de control.

Italia tiene la tercera economía más grande de la zona euro y sus problemas de deuda son una enorme amenaza para el bloque de moneda única.

La incapacidad de Berlusconi para adoptar reformas que desactivarían la crisis de deuda ha avivado el descontento dentro de su propio partido, aunque las estimaciones varían ampliamente sobre cuantos diputados de centroderecha le retirarán su apoyo en la votación que se realizará a las 1430 GMT.

Sus aliados más próximos y él pasaron el fin de semana tratando de obtener el apoyo de suficientes diputados para evitar una humillante derrota este martes en una votación para confirmar la ley de financiación estatal que ya ha perdido una vez.

Un resultado negativo en la votación probablemente lleve a la dimisión inmediata de Berlusconi o a una orden del presidente, Giorgio Napolitano, de convocar una moción de confianza.