Roma. La Justicia italiana absolvió este viernes al ex primer ministro Silvio Berlusconi de la condena en primera instancia a siete años de prisión por los delitos de abuso de poder e incitación a la prostitución de menores en el llamado caso "Ruby".

El ex cavaliere, que actualmente cumple pena de servicios sociales por una condena por fraude fiscal, fue absuelto, así, por el Tribunal de Apelaciones de Milán (norte), cuatro años después de que comenzara el escándalo.

El pasado 24 de junio de 2013, el político italiano fue condenado por el Tribunal de Milán por este caso después de dos años de críticas durante los cuales presentó su dimisión como primer ministro, en noviembre de 2011.

Todo comenzó en octubre de 2010, cuando la prensa publicó que Berlusconi había llamado seis meses antes a una comisaría de Milán para interceder ante las autoridades y conseguir que liberaran a la joven marroquí Karima El Marough, conocida por el sobrenombre de Ruby, que entonces tenía 17 años.

Ruby había sido detenida por un robo de 3.000 euros y fue puesta en libertad, después de que el empresario italiano llamara a la comisaría milanesa el 27 de mayo de 2010, alegando que se trataba de la sobrina del entonces presidente egipcio, Hosni Mubarak.

Dos meses después de que este hecho saliera a la luz, el 21 de diciembre de 2010, la Fiscalía de Milán inscribió a Berlusconi en el registro de indagados por el caso, aunque no lo hizo público hasta el 14 de enero de 2011.

Ese mismo día, la Fiscalía de Milán solicitó la comparecencia ante los tribunales de Berlusconi por concusión (abuso de poder) e incitación a la prostitución de menores.

La Fiscalía consideró, entonces, que Berlusconi había mantenido relaciones sexuales bajo pago con la joven cuando esta era menor de edad.

Tras la acusación, Ruby negó los hechos en una entrevista concedida al diario "La Reppublica", un testimonio que no evitó que el 15 de febrero de 2011 el Tribunal de Milán dispusiera el juicio inmediato para Berlusconi por supuesto abuso de poder e incitación a la prostitución de menores.

Dos meses después, dos jóvenes italianas reconocieron a la Fiscalía de la ciudad lombarda el contenido sexual de las fiestas organizadas por Berlusconi, llamadas "bunga-bunga", que se celebraban en la residencia privada del exmandatario en Arcore, cerca de Milán.

Estas reuniones consistían en una cena y en un posterior espectáculo de índole sexual.

Abrumado por las críticas y el revuelo surgido a raíz de estas informaciones que empañaron la imagen del político, Berlusconi decidió presentar su dimisión como primer ministro el 11 de noviembre de 2011, un mes antes del inicio del juicio por el caso Ruby, el 2 de diciembre de 2011.

Comenzó entonces un largo proceso judicial que terminó el 24 de junio de 2013 con la condena a siete años de prisión e inhabilitación de Berlusconi.

Pero, durante este tiempo, el dueño de Mediaset había estado activo en la escena política, trabajando en la campaña de su partido, el conservador Forza Italia, de cara a las elecciones generales de febrero de 2013.

En marzo del año pasado el ex cavaliere fue condenado a un año de cárcel por el caso Unipol sobre escuchas telefónicas ilícitas, pero un año después un tribunal milanés declaró que el caso había prescrito.

También fue condenado a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación para cargo público por la compraventa de derechos de películas en el llamado caso Mediaset; la condena fue confirmada por el Tribunal Supremo el 1 de agosto de 2013.

Pero posteriormente esos cuatro años se redujeron a uno por aplicación de una ley de indultos de 2006 y no tuvo que ir a la cárcel por su edad; posteriormente consiguió sustituir la pena de prisión por una de cumplimiento de un año de servicios sociales.

Esta pena la cumple actualmente en un centro para ancianos y discapacitados en la localidad de Cesano Boscone, en la provincia de Milán, muy cerca de Arcore, donde tiene su mansión.