En América Latina hay bastante espacio parar ir mejorando la focalización del gasto y los servicios de los programas sociales, de acuerdo a un estudio elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 17 países de la región, siendo el Perú uno de los mejores ejemplos, indicó Marco Robles, economista senior de investigación de dicha entidad.

Señaló que el estudio realizado sobre la base de registros administrativos oficiales, estima que en América Latina los programas de transferencias no condicionadas (como Pensión 65 en el Perú) en promedio no pasan del 0,7 o 0,75 del Producto Bruto Interno (PBI) regional.

“En conjunto son programas pequeños desde el punto de vista presupuestal aunque no son pequeños desde el punto de vista de cobertura. Para el caso de Perú, los dos programas de transferencias condicionadas (Juntos y Pensión 65) significan nada más que 0,25 del PBI equivalente.

“Este un dato que nos dice desde ya cuánto espacio existe para mejorar la focalización”, observó.

Robles anotó que la focalización afronta muchas dificultades en América Latina. Informó que en la última encuesta a hogares en los 17 países que data del año 2013, se encontró que solo la mitad de los pobres extremos en la región fueron atendidos por los programas de transferencias condicionadas.

“De los 155 millones de pobres latinoamericanos beneficiarios de las transferencias condicionadas, 54 millones son pobres extremos. Para el caso de Perú es un poquito más alto, es decir 53% de los pobres extremos son beneficiados por este tipo de intervenciones”, subrayó.

Manifestó que la filtración en los programas sociales de transferencias económicas en promedio es de 40% en la región. Pero en el Perú es más bajo, alrededor del 30%.

Entre tanto, Paulo de Martino Jannuzzi, secretario de Evaluación y Gestión de la Información del Ministerio de Desarrollo Social y Lucha Contra el Hambre de Brasil, dijo que las políticas sociales en su país son componentes de un sistema de protección social y un sistema universal de atención con políticas compensatorias.

La promoción de la equidad es el eje central del conjunto de la política del Ministerio de Desarrollo Social y Lucha Contra el Hambre, subrayó.

“Nuestro sistema de gestión de políticas sociales, precisa de un catastro único de usuarios. Es un programa público que coopera todos los días con todos los municipios que tienen población vulnerable”, resaltó.

Paulino de Martino informó que este sistema de focalización es compartida con varios ministerios y con los diversos niveles de gobierno, e incluye también a las organizaciones sociales. “Existen cerca de 80 mil personas involucradas en la actualización de información para los programas sociales”.

A su turno, César Calmet Delgado, responsable de la Dirección General de Usuarios del MIDIS, recordó que en el Perú se tiene el Sistema de Focalización de Hogares (Sisfoh), que establece las condiciones de elegibilidad para los programas sociales mediante variables de vulnerabilidad y clasificación socioeconómica, condiciones específicas como nivel educativo, rango de edad y otros.