Chak Shah Mohammad. Osama bin Laden pudo haber vivido en Pakistán por más de siete años antes de morir en una incursión estadounidense, dijeron el sábado funcionarios pakistaníes, una afirmación que irritaría más a Washington por la presencia del líder de Al Qaeda en ese país.

Una de las viudas de bin Laden dijo a investigadores pakistaníes que el hombre más buscado del mundo vivió en una aldea por casi dos años y medio antes de mudarse a la localidad cercana de Abbottabad, donde finalmente murió a tiros.

La esposa, Amal Ahmed Abdulfattah, dijo previamente a investigadores que bin Laden y su familia pasaron cinco años en Abbottabad, antes de que una de las cacerías más caras y elaboradas del mundo terminara en esa localidad el lunes.

"Amal (una de las esposas de bin Laden) dijo a investigadores que ellos vivieron en una aldea del distrito de Haripur por casi dos años y medio antes de mudarse a Abbottabad a fines del 2005", declaró un funcionario de seguridad, bajo condición de anonimato.

Abdulfattah, junto con otras dos esposas y varios niños, estaban entre las 15 ó 16 personas detenidas por autoridades pakistaníes en el complejo antes del operativo estadounidense.

Pakistán, dependiente de los miles de millones de dólares de ayuda estadounidense, está bajo una intensa presión para explicar cómo es que bin Laden pasó tantos años sin ser detectado a pocas horas de los cuarteles de inteligencia de la capital.

Existen sospechas de que la agencia de Inter-Servicios de Inteligencia (ISI) de Pakistán, que tiene una larga historia de contactos con grupos militantes, pudo haber tenido lazos con bin Laden, o al menos algunos de sus agentes.

Pakistán ha desestimado cualquier sugerencia de este tipo y dice que ha pagado el precio en términos de vidas y dinero por apoyar la guerra estadounidense contra la militancia, lanzada tras los ataques del 11 de septiembre del 2001 perpetrados por Al Qaeda contra ciudades estadounidenses.

Funcionarios de seguridad dijeron que Pakistán había lanzado una investigación sobre la presencia de bin Laden en el país del sur de Asia.

"Es muy grave que bin Laden viviera en ciudades (de Pakistán) (...) y no lo hayamos capturado", dijo uno de los funcionarios.

Los líderes pakistaníes ya afrontaban una creciente serie de problemas antes de que la revelación de que bin Laden estuvo en el país por años generara nuevas dudas sobre su compromiso para combatir la militancia islámica.

Los talibanes vinculados a Al Qaeda seguirán siendo una importante amenaza a la seguridad pese a las numerosas ofensivas militares en contra de sus bases en la porosa zona fronteriza entre Pakistán y Afganistán.

La economía pakistaní se ha estancado y para mantenerla a flote el Gobierno debe imponer reformas impopulares, a fin de garantizar los recursos de un préstamo de 11.000 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Y los pakistaníes están cada vez más impacientes por los altos precios de los alimentos, los deficientes servicios e infraestructura y el pobre sistema educativo, con el cual los padres se ven forzados a enviar a sus hijos a seminarios islámicos que propagan ideologías extremistas.

Parte de la atención podría recaer ahora en Chak Shah Mohammad, donde según la esposa de bin Laden vivió el líder militante antes de cambiar de refugio.

La pequeña aldea está compuesta mayormente por grupos de tres o cuatro casas de ladrillos con moradas parecidas a cuevas habitadas previamente por los más pobres, las que ahora son usadas para mantener animales.

La gente en el lugar, como en cualquier otra zona, expresó desdén por el poderoso Ejército de Pakistán debido a que bin Laden pasó mucho tiempo en el lugar sin ser capturado.

Esas críticas eran poco habituales antes de que la muerte de bin Laden pusiera a Pakistán en el centro de la atención.

"Es una debilidad de nuestros gobernantes, del Ejército y la inteligencia que él (bin Laden) estuviera en Abbottabad y no lo supieran", dijo Qazi Shaukat Mehmood, que al igual que otros residentes duda que el líder de Al Qaeda haya vivido por tanto en Chak Shah Mohammad sin ser detectado.

"He estado acá por más de 20 años. Nunca vi actividad inusual. No creo que sea verdad. Debe ser alguna clase de broma", indicó.

Eso ayudaría a los funcionarios pakistaníes.

La ira y las sospechas entre Washington e Islamabad por la incursión en Abbottabad, a unos 50 kilómetros de la capital, no mostraron indicios de ceder.

El New York Times citó el sábado a funcionarios pakistaníes diciendo que el Gobierno de Obama había exigido a Pakistán que revelase las identidades de algunos de sus máximos operativos de inteligencia, mientras Washington busca descubrir si ellos tuvieron contacto con bin Laden y sus agentes antes de la incursión.

Los funcionarios estaban dando detalles de los que el Times dijo eran discusiones tensas entre funcionarios pakistaníes y un enviado de Estados Unidos en Pakistán el lunes.

Muchos en Washington sospechan que las autoridades pakistaníes fueron incompetentes o jugaron un doble papel en la cacería de bin Laden y la supuesta sociedad de ambos países contra los islamistas violentas.

Al Qaeda admitió que bin Laden está muerto, despejando dudas de algunos musulmanes sobre si había fallecido realmente a manos de fuerzas de Estados Unidos. La red prometió lanzar más ataques contra Occidente.

El anuncio del viernes de la organización militante islamista, que prometió publicar un mensaje grabado de bin Laden pronto, parece querer mostrar a sus seguidores en todo el mundo que el grupo ha sobrevivido como una red operativa.

En un comunicado publicado en internet, Al Qaeda declaró que la sangre de bin Laden "es demasiado valiosa para nosotros y para todos los musulmanes como para ser derramada en vano".

"(La sangre de bin Laden) permanecerá, con permiso de Alá Todopoderoso, como una maldición que persigue a los estadounidenses y a sus agentes, y va detrás de ellos dentro y fuera de sus países", agregó.

La red militante también instó a los pakistaníes a alzarse contra su Gobierno para "limpiar" al país de lo que llamó la vergüenza producida por la muerte de bin Laden y la "suciedad de los estadounidenses que propagan la corrupción".

El comunicado advierte a los estadounidenses que no dañen el cuerpo de bin Laden y que lo entreguen a su familia, junto a los de las otras víctimas, aunque funcionarios estadounidenses dicen que el cadáver del líder de Al Qaeda fue arrojado al mar y que no retiraron ningún otro cuerpo del recinto.

Algunos en el mundo musulmán expresaron dudas sobre la muerte de bin Laden, especialmente porque Estados Unidos ha dicho que no publicará lo que llamó espantosas imágenes de su cadáver por temor a que inciten a más violencia.