El gobierno de Evo Morales respondió este martes a los últimos dichos del presidente de Chile, Sebastián Piñera, reivindicando el derecho de llevar “en próximo días” el tema del mar a un tribunal internacional y acusando a la administración chilena de hacer un manejo electoral de la demanda boliviana, de asumir una posición falsa de disposición al diálogo y de falta de coherencia entre el discurso de un país pacifista y su gasto militar.

Piñera afirmó este lunes, luego de sostener una reunión con la cúpula política de su país, que la actitud de diálogo frente a Bolivia “no debe confundirse jamás con una de debilidad en la defensa de soberanía” y que su país es pacífico, “pero que nunca se va a dejar doblegar en la legítima defensa de su soberanía”.

Además afirmó que “Chile va a defender con mucha fuerza y decisión nuestro territorio, nuestra soberanía".

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, y el director de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), Juan Lanchipa, respondieron en una conferencia de prensa a la posición expresada por la administración de Piñera ante la decisión boliviana de recurrir al Tribunal de La Haya para resolver la demanda de una salida soberana al Pacífico, arrastrada desde 1879.

“La actitud de Chile es una actitud dilatoria con el objetivo de contener la presión internacional que demanda un solución efectiva al problema marítimo”, afirmó Saavedra, quien añadió que la voluntad de diálogo expresada por Santiago es “una falsa disposición” que sólo busca una fotografía en los medios de comunicación.

La Paz y Santiago mantienen un diferendo desde hace más de 100 años, emergente de la invasión al litoral boliviano que desembocó en la guerra de 1879. Bolivia buscó la reparación del daño sin resultados. En 2006, ambos países empezaron a trabajar en una agenda de 13 puntos, en la que se incluyó el tema mar, sin embargo no se materializó en resultado, según denunció el gobierno.

“El gobierno del presidente de Chile pretende hacer ver esta acción (demanda internacional) como una agresión”, denunció el ministro de Defensa, para quien Bolivia lo único que hace es acudir a su legítimo derecho de apelar a la solución pacífica de controversias en el marco del derecho internacional vigente.

Ante esa situación, en marzo de 2011 se anunció la decisión de llevar el diferendo a tribunales internacionales y el 23 de marzo pasado se informó que se recurrirá al Tribunal de La Haya. En Chile, la decisión motivó una convocatoria presidencial a una reunión política que ayer concluyó con una conferencia de Piñera, en la que, entre otros aspectos destacó que hay unidad respecto a la posición chilena.

Saavedra respondió que las muestras chilenas de respaldo al derecho boliviano no reflejan la unidad que asegura Piñera existe. También cuestionó el carácter pacifistas que se defiende de Chile, ya que esa afirmación –aseguró- no condice con el gasto militar de más de nueve mil millones de dólares año y el incumplimiento del desminado de sus fronteras como con Bolivia.

“El gobierno del presidente de Chile pretende hacer ver esta acción (demanda internacional) como una agresión”, denunció el ministro de Defensa, para quien Bolivia lo único que hace es acudir a su legítimo derecho de apelar a la solución pacífica de controversias en el marco del derecho internacional vigente.

En este contexto, acusó al gobierno de Santiago de manejar electoralmente el diferendo marítimo en vistas a las elecciones próximas y aseguró que existe el respaldo jurídico necesario para presentar la demanda ante el Tribunal de La Haya en busca de una salida soberana al Pacífico.

“Estamos a pocos días de presentar materialmente (la demanda) la Corte de La Haya”, anunció y señaló que a la reunión convocada por Piñera asistieron partidos políticos afines a su Gobierno.

Lanchipa insistió en que el Tratado de 1904, que fijó los límites tras la guerra de 1879, es incumplido en lo relativo al libre transito.