La Paz. Bolivia aceptará reanudar relaciones diplomáticas con Chile, interrumpidas desde 1978, pero si se llegara a resolver el “enclaustramiento marítimo” en el que se encuentra el país por efecto de la Guerra del Pacífico (1879-1883). Esta posición fue fijada ayer por el canciller David Choquehuanca, quien respondió a una propuesta lanzada por su colega chileno, Heraldo Muñoz, al calor del mensaje que el papa Francisco emitió el miércoles en la Catedral de Nuestra Señora de La Paz. “Estoy pensando en el mar. El diálogo es indispensable”, dijo entonces el Santo Padre.

“Dicen que ellos estarían escuchando al Papa y quieren retomar las relaciones diplomáticas (...) Si el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Chile va a resolver el enclaustramiento de Bolivia, estamos dispuestos a retomarlas, no hay problema”, afirmó ayer el jefe de la diplomacia boliviana durante una rueda de prensa celebrada en Santa Cruz, en la que también estuvo el presidente Evo Morales y el gobernador cruceño Rubén Costas.

Embajadores. Un estatus de relaciones diplomáticas plenas supone el intercambio de embajadores y un fluido diálogo político. Esta vinculación entre Bolivia y Chile ha sido ríspida desde 1879, cuando se produjo la invasión militar al antiguo puerto boliviano de Antofagasta que provocó que el país pierda 120.000 kilómetros cuadrados y una costa de 400 kilómetros.

En 1964, por efecto del desvío de las aguas del río Lauca, Bolivia retiró a su embajador en Chile. En 1975, se reactivó este vínculo de diálogo político a raíz de la negociación que se inició para que el país retorne al mar a merced de una franja ubicada al norte de Arica. Las conversaciones fracasaron y las relaciones se rompieron finalmente en 1978. Desde entonces, Santiago y La Paz tienen relaciones a nivel de consulados.

“Chile está disponible para restablecer las relaciones diplomáticas de inmediato si hay voluntad política”, afirmó sorpresivamente ayer el canciller chileno, Heraldo Muñoz, durante una entrevista concedida a radio Bio Bio, que giró en torno al llamado que hizo el Santo Padre para que ambos países encuentren soluciones “compartidas, razonables, equitativas y duraderas” a sus diferencias. El mensaje fue destacado por el presidente Evo Morales.

En 2013, Bolivia demandó a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) con la idea de que este tribunal emita un fallo que declare que Chile está obligado a negociar un acceso soberano al mar sobre la base de anteriores compromisos unilaterales. Chile, que argumenta que el tema fue zanjado después del conflicto bélico con un tratado de paz firmado en 1904, impugnó la competencia de la CIJ, que antes de fin de año deberá declarar si tiene tuición para continuar con la demanda marítima de Bolivia.