Los principales motivos por los que la población consultada en el estudio aprueba al presidente están relacionados con la política social de su gobierno: la distribución de los bonos “Juancito Pinto” para la población escolar, “Dignidad” para las personas mayores y “Juana Azurduy” para las madres.

Mientras tanto, el nivel de desaprobación del Primer Mandatario en noviembre es del 40%, cinco puntos menos que en octubre. En este caso, las razones por las que la gente desaprueba al mandatario son de orden político y económico. Porque “no gobierna para todos”, en primer lugar, seguido del “mal manejo de la economía” y porque “dividió al país y confrontó a los departamentos”.

La encuesta de IPSOS se aplicó en el área urbana de las ciudades del eje troncal (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz) a un total de 1.034 personas, respetando la distribución real de la población por sexo y edad, entre el 10 y el 21 de noviembre. El margen de error de los resultados es de 3,1%.

En contraste a los resultados alcanzados por el Presidente, su entorno cercano tiene en todos los casos valores de reprobación mayores que de aprobación. 

El vicepresidente del Estado Plurinacional, Álvaro García Linera, tiene un índice de reprobación un punto mayor que el de aprobación: 47 versus 46%.

El ministro con mayor grado relativo de valoración positiva es David Choquehuanca, titular de Relaciones Exteriores y Cultos: con un 35% de aprobación, aunque su desaprobación es ocho puntos mayor: 43%. Sacha Llorenti, por su parte, es el miembro del gabinete de Morales con el mayor porcentaje de desaprobación entre la ciudadanía consultada en el estudio de IPSOS: 56%. 

Ministros. En orden descendente, después de Choquehuanca están Fernando Vincenti, de Hidrocarburos y Energía con 31% de aprobación versus 36% de desaprobación; Luis Arce, titular de Finanzas Económicas (29 versus 44%), Carlos Romero, ministro de Autonomías (28 versus 40%), y Rubén Saavedra, de Defensa Nacional (27 versus 36%).

Los otros miembros del gabinete tienen índices de aprobación inferiores al 25%. En varios de estos casos, la categoría “No precisa” es mayor que las respuestas “Aprueba” y “Desaprueba”. Esto podría interpretarse en sentido de que los encuestados que “no precisan” no tienen conocimiento de las tareas realizadas por esos ministros.

IPSOS realiza estudios similares todos los meses, lo que permite el seguimiento comparativo de la evolución de la aprobación y desaprobación de las autoridades. Así, por ejemplo, el punto más alto de aprobación del presidente Morales corresponde a enero de este año, el mes de su posesión, con el 70%. En agosto su desaprobación (47%) fue un punto más alta que la aprobación (46%).

Percy y Revilla, respaldados. En el ámbito de los gobiernos locales, según los resultados del estudio de opinión de IPSOS, Percy Fernández, alcalde de Santa Cruz de la Sierra, y Luis Revilla, autoridad del municipio de La Paz, son los que tienen mayores índices de aprobación.

En noviembre, Fernández alcanzó el 84% de aprobación, un punto porcentual más que el mes anterior. Por su parte, Revilla, que en octubre tenía un 67% de valoración positiva, subió a 69% en noviembre.

Édgar Patana, alcalde de El Alto, mejoró su índice de aprobación: pasó del 27 al 32%;  aunque en noviembre fue desaprobado por más de la mitad de las personas encuestadas: 54%.

Finalmente, Edwin Castellanos, burgomaestre de Cochabamba, mantuvo su índice de aprobación en el 50%; sin embargo, su nivel de desaprobación de noviembre (39%) es cinco puntos más alto que el mes anterior. 

Estudio de opinión. Las instituciones de la sociedad civil mantienen altos niveles de aprobación; las FFAA y  el Órgano Judicial suben en noviembre, mientras el Congreso mantiene bajos índices.

Aprobación de los medios sube; Iglesia Católica baja. En el período de la encuesta, el Gobierno cuestionó tanto a los medios como a la Iglesia.

Según los resultados del estudio de opinión realizado por la empresa IPSOS, la aprobación ciudadana a los medios de comunicación subió en noviembre cuatro puntos en comparación con el mes precedente, pasando del 65 al 69%. En cambio, en el mismo período, la Iglesia bajó seis puntos porcentuales, del 81 al 75%, aunque sigue siendo la institución con los índices de aprobación más altos.

Con relación a los medios de comunicación, el incremento de cuatro puntos en la aprobación de los ciudadanos entre octubre y noviembre coincide en el tiempo con la realización de movilizaciones y recolección de firmas impulsada por el sector para promover la modificación de dos artículos de la Ley contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación que son considerados violatorios de la libertad de expresión.

El estudio de opinión se llevó a cabo en las áreas urbanas de las ciudades del eje troncal (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz). Desagregando la muestra por ciudades, los medios de comunicación alcanzan su índice más favorable en Santa Cruz de la Sierra (79%), mientras que la cifra de valoración relativa más baja se registra en las ciudades de La Paz y El Alto (59%).

En el caso de la Iglesia, los encuestados en Santa Cruz son los que muestran la opinión más positiva: 89% de aprobación, 14 puntos más que la media de las cuatro ciudades. En cambio, los encuestados en la ciudad de El Alto son los que manifiestan la cifra de valoración relativa más baja (56%).

Los porcentajes de desaprobación son igualmente contrastantes. En Santa Cruz de la Sierra, sólo el 8% desaprueba a la Iglesia, mientras que esa proporción se incrementa en 20 puntos en las ciudades de La Paz y El Alto (28%). 

El período de aplicación de la encuesta, según la ficha técnica de la empresa IPSOS, abarca del 10 al 21 de noviembre. En ese tiempo, la Iglesia Católica y el gobierno sostenían una aguda controversia, primero, por las críticas de la Iglesia a la ausencia de diálogo, exclusión y pisoteo de los derechos fundamentales en el proceso de construcción del nuevo Estado y, después, en torno al crecimiento del narcotráfico y la utilización de menores en estas actividades ilegales.

Otra institución que registra un aumento notable en la aprobación de los encuestados son las Fuerzas Armadas. En octubre tenía un 53%, mientras que en noviembre el porcentaje subió al 59%.

El Órgano Judicial también modificó  seis puntos en la apreciación de los encuestados. En octubre su aprobación era del 32%; en noviembre ésta pasó al 38%;  pese a este salto, el nivel de desaprobación de este Órgano del Estado sigue siendo superior (47%).

Por su parte, el Órgano Legislativo, apenas modificó un punto sus cifras entre octubre y noviembre: pasó del 35 al 36% de aprobación y su desaprobación decreció del 49 al 48%. Estas modificaciones, sin embargo, no son significativas, puesto que el margen de error establecido por la ficha técnica de la encuesta es el 3,1%.

Entre otras instituciones sometidas a la opinión ciudadana por el estudio de IPSOS están los comités cívicos. Entre octubre y noviembre, el de Santa Cruz subió cuatro puntos en la aprobación ciudadana, del 59 a 63%, confirmando  una sostenida recuperación desde que en enero de este año, según los propios estudios de IPSOS, cayó a su punto más bajo con un 45%. 

La política económica en cuestión. La gestión de la política económica del gobierno de Evo Morales Ayma es desaprobada por el 47% de los encuestados, mientras el 43% la aprueba. En septiembre, el nivel de aprobación llegó a su cifra más baja en lo que va del año con el 33%.

Desagregando por ciudades los datos de noviembre, los alteños son los que manifiestan una mayor valoración de la gestión de la política económica (53%), mientras que los encuestados en Cochabamba son los que muestran el mayor índice de desaprobación (62%), seguidos por los consultados en  Santa Cruz de la Sierra (51%).