Hampaturi. Las esperanzas de hallar con vida a un minero boliviano atrapado desde hace cinco días en una precaria explotación de plomo, plata y zinc cercana a La Paz parecían desvanecerse este miércoles, luego de que trabajadores de rescate encontraran parte de la ropa del desaparecido.

Otro minero fue sacado muerto el domingo tras quedar aplastado por el mismo derrumbe de piedra y lodo ocurrido en la mina privada La Solución entre el viernes y sábado pasados, en un suceso que puso en evidencia una dramática falta de equipos de emergencia.

"Nunca hemos bajado los brazos, con la esperanza de sacar vivo a nuestro compañero, pero tenemos que ser realistas: el frío y el poco acceso de oxígeno nos hacen ver que posiblemente ya no esté vivo", dijo a Reuters Germán Mamani, jefe de la operación de rescate.

El minero atrapado, Saúl Mamani, de 25 años y padre de tres niños, enfrentaría además el problema de la falta de agua y alimento en el "buzón" o fondo de la mina en el que se cree que se refugió tras el derrumbe.

Germán Mamani, quien es también el administrador de la mina de 70 trabajadores, dijo que, por temor a nuevos derrumbes, los trabajadores de rescate usaban sólo pala y pico para extraer el lodo endurecido por el frío y se encontraban a media mañana del miércoles a unos cinco metros del supuesto refugio de Saúl.

"Estamos preocupados porque hemos visto que la lama está llegando hasta el tope, hasta el techo. Estamos hablando más o menos de unas 60 a 100 toneladas más por extraer y eso va a demorar bastante tiempo, pueden ser horas, hasta días", admitió.

El administrador agregó que el hallazgo de las botas y una chamarra del desaparecido "sólo han dado más ánimos al equipo de rescate".

Esas prendas fueron recuperadas del gélido yacimiento cordillerano en la pasada madrugada, cuando la temperatura ambiente en la comunidad rural de Hampaturi, donde está la mina a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar y a 40 kilómetros del centro de La Paz, bajó a cinco grados Celsius bajo cero.

"Aunque ha pasado mucho tiempo, nuestro corazón nos dice que aún está con vida", dijo Ángel Valencia, tío del minero atrapado, rodeado de otros familiares que esperaban ansiosos los informes de los trabajadores de rescate, varios de ellos llegados desde la mina estatal de estaño Huanuni, la mayor del país.

El administrador aseguró que todos los trabajadores de la mina tenían equipamiento "adecuado" y aseguró que la explotación -que producía unas 100 toneladas mensuales de metales- será reanudada en cuanto concluya el rescate.

El ministro de Minería, José Pimentel, realizó este martes una inspección del rescate y alentó a los mineros y voluntarios a continuar el esfuerzo pese a las dificultades, en especial la falta de ropa de trabajo adecuada para el frío y la humedad.

"El deseo del presidente Evo Morales es que esta búsqueda concluya con todo éxito", dijo, revelando que el gobierno considera una ayuda extraordinaria a las familias de los dos mineros afectados por el derrumbe.