Aunque no tienen una fecha determinada para visitar la zona, las autoridades departamentales esperan la “denuncia formal” de parte de los comunarios de Pisiga Bolívar (Oruro) para apersonarse al lugar y verificar el enmallado y el desvío del recurso hídrico.

“No recibimos aún la notificación, pero conocemos la problemática por los medios. Ni bien llegue la notificación, nos apersonaremos al lugar de los hechos para comprobar la denuncia. Luego se procede a mecanismos legales que tienen que ver con la Cancillería”, informó el secretario de Medio Ambiente y Agua de la Gobernación de Oruro, Félix Callapa.

Asimismo, el diputado Franz Choque (CN) afirmó que legisladores de Oruro analizan la conformación de una comisión para visitar la zona de conflicto. “Nos enteramos del problema por los medios. Vemos con preocupación este conflicto, más aún porque hasta ahora la Cancillería no tomó cartas en el asunto. Así, analizaremos la conformación de una comitiva legislativa para que visite la zona y verifique el desvío, pero sobre todo el enmallado”, destacó.

Por su parte, el jefe de bancada del MAS en Diputados, Edwin Tupa, informó que el tema se analiza en el Ministerio de Relaciones Exteriores. “Nosotros hemos optado por la demanda internacional (sobre el conflicto marítimo) sin romper el diálogo y creo que eso a través del Cónsul (Walker San Miguel), que está en Chile, hará las gestiones. Los bolivianos nos vemos indignados cuando ponen las mallas y todos los pobladores de ese sector están sorprendidos”, subrayó.

Conflicto. Autoridades municipales e indígenas de Pisiga Bolívar, población fronteriza con Chile, denunciaron que gente de la población chilena Colchane realiza trabajos de enmallado en la línea imaginaria fronteriza, en desconocimiento del Tratado de 1904 entre Chile y Bolivia. Protestaron, además, de obstaculizar el cauce del río Isluga, recurso hídrico que nace en territorio boliviano, pasa por Chile y vuelve a ingresar al país.

El 9 de abril, pobladores de Colchane, de acuerdo con la denuncia del jilakata principal de Pisiga Bolívar, Darwin Aldava Callata, comenzaron la labor de enmallado de la zona limítrofe, que hasta la fecha por lo menos cubre una longitud de 300 metros.

“Queremos saber si se está respetando o no el tratado internacional que hay entre Chile y nuestro país, donde se indica que 50 metros hacia nuestro territorio y 50 metros al de ellos, es decir, 100 metros no son tomados como propiedad de ninguno de los países. La gente de Colchane enmalló del hito 31 hacia 5 metros de su país, por eso queremos que las autoridades vengan a comprobar las denuncias”, denunció Aldava.

El fin de semana, una fuente de la Cancillería del Estado Plurinacional informó que esa instancia ordenó la verificación de la denuncia de comunarios de Pisiga Bolívar.

Oposición se pronuncia. El diputado opositor Osney Martínez sospecha de que el enmallado de la zona fronteriza por comunarios chilenos es debido al incremento de narcotráfico en Bolivia. “Ellos están preocupados por algo, y para mí, es por el narcotráfico”.