El canciller David Choquehuanca explicó este miércoles en conferencia de prensa que ambos gobiernos trabajarán en aspectos como la cooperación jurídica a través de equipos técnicos que analizarán el estado de las relaciones y temas que generen controversia.

“Seguramente veremos el tema de Sánchez de Lozada; permanentemente exigimos que Estados Unidos ayude para que se haga justicia en este caso”, explicó la autoridad, sin dar mayores detalles sobre cómo y cuándo empezarán a trabajar en este proceso.

El ex presidente enfrentó en 2003 una revuelta social con un despliegue de militares que dejó un saldo de 68 víctimas fatales y provocó su dimisión. Está en el país del norte, junto a sus exministros Carlos Sánchez Berzaín, Jorge Berindoague y Guido Áñez. La Fiscalía acusa a las exautoridades por genocidio y solicita su extradición.

El pedido aún no fue atendido por autoridades estadounidenses.

La Paz y Washington firmaron un tratado de extradición en 1995 que, entre otros aspectos, refiere que “no se concederá la extradición si el delito por el cual se la ha solicitado es de carácter político”, pero da paso si hay causales como “asesinato, homicidio doloso, secuestro, lesiones gravísimas, violación, corrupción sexual de menores, robo armado y delitos relativos al tráfico ilícito de sustancias controladas”.

La Paz y Washington suscribieron este lunes un acuerdo marco que sienta la bases del relacionamiento bilateral, marcado desde 2008 por una compleja situación por la expulsión de embajadores y denuncias de injerencia contra la legación diplomática.

Sánchez de Lozada insistentemente calificó como político el juicio instaurado en su contra. El exprefecto de Cochabamba Manfred Reyes Villa, acusado por delitos de corrupción, y un grupo de personas vinculadas con el caso terrorismo también están en el país del norte.

Choquehuanca informó de que la entrega y destrucción de los misiles chinos también estará en la agenda.

En la gestión del ex presidente Eduardo Rodríguez (2005), el Ejército entregó al país del norte un lote de misiles chinos para su desactivación. Rodríguez, quien negó haber autorizado la entrega, tiene instaurado un juicio de responsabilidades por este hecho.

La Paz y Washington suscribieron este lunes un acuerdo marco que sienta la bases del relacionamiento bilateral, marcado desde 2008 por una compleja situación por la expulsión de embajadores y denuncias de injerencia contra la legación diplomática.

El canciller informó de que la nueva realidad obligará a revisar los acuerdos y tratados bilaterales para adecuarlos a la Constitución. Según reporta la página web de la embajada de EE.UU. en La Paz, existen más de 100 acuerdos bilaterales, entre ellos el tratado de extradición.

La lucha contra el narcotráfico, el fortalecimiento de las relaciones comerciales y el respeto a la soberanía también forman parte de los ejes “críticos” de cooperación bilateral. Paralelamente expresaron ambos estados el interés de reponer a embajadores.

Formarán una comisión técnica para mejorar la cooperación judicial. Cada dos años harán una evaluación.

Cooperación bilateral. Los estados de Bolivia y Estados Unidos definirán el destino institucional y geográfico de la cooperación del país del norte. El acuerdo marco rompió la unilateralidad sobre la cooperación, informó el canciller Choquehuanca.

OEA celebra el acuerdo entre los dos países. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, aplaudió la firma del acuerdo marco entre Bolivia y Estados Unidos, que sienta las bases de la relación bilateral y da paso a la reposición de embajadores en La Paz y Washington.

“Es una buena noticia que ambos países hayan firmado un acuerdo que apunta, entre sus objetivos principales, a fortalecer y profundizar las relaciones bilaterales”, afirmó Insulza, según un comunicado de la organización.

Añadió que la firma de este acuerdo “representa la voluntad de ambos gobiernos de trabajar conjuntamente en temas bilaterales de interés común y también de interés hemisférico”. La Paz y Washington firmaron el lunes el acuerdo marco que sienta las bases de la nueva relación y da paso a la reposición de embajadores, expulsados en ambos países el 2008.

El documento prevé una relación de respeto mutuo a la soberanía de los estados y su integridad territorial. Además, promueve el desarrollo humano, económico, social y cultural. Insulza dijo que “el diálogo a través de los canales diplomáticos y de cooperación es el único camino para resolver las diferencias y profundizar las relaciones entre los países”.

Comisiones operativizarán el convenio. Bolivia y Estados Unidos constituirán comisiones técnicas que definirán cómo implementarán los ejes del acuerdo en áreas como la lucha contra el narcotráfico y el comercio, informó el canciller David Choquehuanca.

“Que la agencia antidrogas DEA no vuelva a Bolivia, no quiere decir que no llevemos una tarea conjunta contra el narcotráfico (...) Habrá una comisión en el tema de la lucha contra el narcotráfico que establecerá cómo será la lucha antidroga”, explicó la autoridad.

Además de la comisión antidrogas, formarán instancias de trabajo en las áreas de comercio e inversiones y cooperación económica. Cada dos años habrá reuniones para analizar la relación bilateral y fortalecer el diálogo.

La DEA fue expulsada de Bolivia en 2008, acusada de injerencia política. Consultado si se buscará reponer el acuerdo de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga (ATPDEA), el Canciller respondió que la temática comercial será parte del trabajo de una comisión técnica.

No hay fecha para las reuniones de las comisiones técnicas. El acuerdo marco firmado el lunes en Washington establece principios como el respeto mutuo.

"Uno de estos principios es el abstenerse de intervenir en asuntos internos de otros estados, al igual que elegir sin injerencias externas su sistema político, económico y social, así como del respeto universal de observancia de los derechos humanos”, afirmó.

El vicecanciller Juan Carlos Alurralde y la subsecretaria de Estado para la Democracia y Asuntos Globales de Estados Unidos, María Otero, firmaron el convenio el lunes en Washington, al cabo de una negociación de tres años.