La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, desmintió enfáticamente este martes que su país haya emprendido una carrera armamentista contra su vecino Paraguay y aseguró que por el contrario propugna una creciente cooperación entre La Paz y Asunción.

Morales hizo la declaración durante un acto de entrega de unos 80 vehículos livianos de transporte a las fuerzas armadas, luego de que medios locales publicaran nuevas denuncias de un diario paraguayo sobre un supuesto aumento de bases y efectivos militares bolivianos cerca de la frontera binacional.

"Falsamente comentan que cualquier entrega de esta clase de motorizados sería como una provocación al hermano país vecino del Paraguay. Quiero desmentir totalmente", dijo el gobernante izquierdista boliviano en presencia del embajador de China, país que financió los vehículos.

"Admiro muchísimo al pueblo paraguayo, a su Gobierno y a su presidente (Fernando Lugo), un presidente que viene de las luchas pacíficas desde la iglesia católica, tiene todo nuestro respaldo, y lamento mucho que algunos opositores siempre tratan de enfrentarnos", afirmó Morales.

Destacó que Bolivia ha renunciado expresamente a la guerra, aunque sin renunciar a la defensa, según dispone una nueva Constitución "plurinacional" y socialista vigente desde el año pasado, y alentó una cooperación amplia con Paraguay, país con el que comparte condición de mediterraneidad.

Bolivia y Paraguay se enfrentaron en una guerra en la década de 1930, por la cual el país altiplánico perdió gran parte de su territorio en la región del Chaco, pero desde la llegada de los izquierdistas Morales y Lugo a sus respectivos gobiernos han estrechado relaciones y hasta han relanzado un proyecto de compraventa de gas.

Morales ha prometido varias veces modernizar a las pobremente equipadas fuerzas militares bolivianas, preparándolas tanto para la defensa como para una participación en el desarrollo nacional.