La Paz, EFE. El gobierno de Bolivia consideró este viernes que la lucha antidrogas en este país obtuvo "mejores resultados" y "sin violar los derechos humanos" tras la expulsión del país, en 2008, de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA).

"Con la salida de la DEA, Bolivia recuperó su dignidad y soberanía y mejoró los resultados en la lucha contra las drogas. Con la DEA, desde 1999 a 2005 se provocaron 29 muertos y 468 heridos bajo el pretexto de la erradicación de coca excedente", señaló el ministerio de Gobierno en un comunicado remitido a los medios.

Este pronunciamiento oficial fue difundido después de que este jueves Estados Unidos anunciara su decisión de cerrar su oficina de asistencia en la lucha antinarcóticos en Bolivia, conocida como NAS, tras casi 40 años de labor en este país.

Tras la expulsión de la DEA del país andino bajo acusaciones de conspiración contra el gobierno, lo que Estados Unidos niega, "se han logrado resultados históricos (...) reconocidos por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC)", prosigue la nota.

Dicho organismo, recuerda el comunicado, certificó en septiembre de 2012 que Bolivia redujo sus plantaciones de coca hasta un 12%, con un total de 27.200 hectáreas de coca ilícita.

Bolivia y EE.UU. no mantienen relación a nivel de embajadores desde 2008, cuando el gobierno de Morales expulsó al entonces embajador estadounidense, Philip Goldberg, bajo acusaciones de conspiración, y EE.UU. respondió echando al boliviano Gustavo Guzmán.

Los operativos realizados por la DEA en Bolivia, según el ministerio de Gobierno, fueron 32.700 entre 1999 y 2005, "mientras que de 2006 a 2012 ese número se incrementó a 82.987".

"Cuando la DEA manejaba la lucha contra las drogas se secuestraron 55 toneladas métricas de cocaína, pero desde 2006 hasta 2012 la policía antidrogas de Bolivia secuestró 187 toneladas métricas" de la droga, subraya el comunicado.

También destaca el aumento en las cifras de destrucción de fábricas y pozas de maceración de droga.

El anuncio del cierre de las oficinas de la NAS ocurre tres semanas después de que Morales comunicara su decisión de expulsar a la agencia estadounidense de cooperación internacional (Usaid) tras acusarla de injerencia política y conspiración, denuncia que el gobierno de Estados Unidos ha rechazado.

Según el Ejecutivo boliviano, funcionarios de ambos gobiernos coordinan actualmente para que el retiro de Usaid del país sea "ordenado" y "transparente", aunque no han precisado la fecha en que concluirá este proceso.

Bolivia y EE.UU. no mantienen relación a nivel de embajadores desde 2008, cuando el gobierno de Morales expulsó al entonces embajador estadounidense, Philip Goldberg, bajo acusaciones de conspiración, y EE.UU. respondió echando al boliviano Gustavo Guzmán.