La Paz. El Gobierno de Bolivia dijo este martes que las revelaciones del sitio Wikileaks sobre el servicio diplomático de Estados Unidos confirman reiteradas denuncias del presidente Evo Morales contra la "injerencia" de Washington en la política interna de países latinoamericanos.

Lo que ahora se conoce, mediante Wikileaks, justifica y "da la razón" a la decisión de Morales de expulsar en el 2008 al embajador estadounidense Philip Goldberg acusándolo de apoyar una subversión derechista, dijo en conferencia de prensa el portavoz presidencial Irán Canelas.

El vocero hizo la declaración al negar que Morales -quien se repone actualmente de una operación de rodilla- hubiese sido operado en el 2009 por un tumor en la nariz que le habría estado ocasionando inclusive problemas de concentración, según reportaron medios locales citando una de las filtraciones.

"Lo que nos preocupa, aunque se ratifica la posición que tuvo siempre el presidente (Morales) y el Gobierno, es que Estados Unidos ha estado siempre inmerso en una actitud de injerencia, no sólo en Bolivia sino en toda Latinoamérica", afirmó Canelas.

Wikileaks, que divulgó en meses pasados documentos secretos sobre las guerras en Iraq y Afganistán, comenzó a publicar el pasado fin de semana millares de comunicaciones diplomáticas internas de Estados Unidos, desatando un escándalo político que parecía salpicar a todo el mundo.

El Gobierno de Bolivia, que comparte un duro discurso "anti imperialista" con sus aliados de Venezuela y Ecuador, pareció encontrar en las filtraciones del polémico sitio web una nueva ocasión para arremeter contra Washington.

"Estos datos que han comenzado a salir (...) son una clara demostración de que Estados Unidos ha venido trabajando en una acción de espionaje. Ratifican lo que el presidente valientemente ha denunciado desde hace muchos años" sobre la injerencia de Washington en La Paz, señaló.

El portavoz recordó que cuando Morales asumió la presidencia boliviana en enero del 2006 encontró en el mismo Palacio de Gobierno una oficina de la embajada estadounidense.

Las filtraciones, remarcó Canelas, "le dan la razón al Gobierno y fundamentalmente al presidente Evo Morales, porque fue el único que de manera clara, valiente, asumió la decisión de expulsar al embajador de Estados Unidos precisamente por esos afanes de espionaje, injerencia y conspiración".

"De manera que lo que dicen esos documentos, que además han sido reconocidos por el Gobierno de Estados Unidos, es ratificar que el presidente y el Gobierno estaban en la línea correcta".

Por una nariz. Canelas desmintió reportes basados en un cable filtrado por Wikileaks, según el cual un diplomático estadounidense reportó a su Gobierno haber escuchado de un ministro brasileño que Evo Morales fue operado en el 2009 de un tumor en la nariz y no de una desviación de tabique como se informó entonces oficialmente.

"El presidente me dijo seguramente la autoridad de Brasil se imaginó que yo tengo un tumor porque soy lorito y no veo bien por esa situación", refirió el portavoz, casi sonriente.

"Ustedes saben, y el país en su conjunto, que el presidente fue sometido a una operación del tabique nasal, por una desviación del tabique", afirmó, reiterando que el procedimiento fue realizado por médicos cubanos en La Paz.

Si hubiese sido un tumor, "lo habríamos dicho en su oportunidad, el Gobierno y el presidente se caracterizan por ser transparentes", aseguró.
Añadió que el Gobierno boliviano no creía que las filtraciones diplomáticas perjudiquen a las negociaciones que realizan Washington y La Paz para una eventual normalización de relaciones, incluido un futuro intercambio de embajadores.