La Paz. El gobierno de Bolivia expresó su confianza en conseguir la despenalización del masticado de la hoja de coca o "acullico", ante la Convención de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El ministro boliviano de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, se mostró optimista de que Bolivia vuelva a ser parte de esa convención.

"Este tema lo vamos a conocer el 11 de enero y existe confianza porque seamos favorecidos", afirmó el canciller.

La tranquilidad del jefe de la diplomacia boliviana está sujeta al apoyo que brinda la comunidad internacional a la causa boliviana.

"Esperamos que la comunidad internacional acompañe en esta lucha y tenemos nosotros el apoyo de varios países", dijo Choquehuanca a periodistas en la cancillería.

Convención de Estupefacientes de la ONU debe dar a conocer el fallo sobre la despenalización o no del "acullico" a más tardar el 10 de enero, según La Paz.

A mediados de 2011 Bolivia impugnó la Convención sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas de 1961, que considera a la hoja de coca como droga en su estado natural y proscribe, asimismo el "acullico".

Posteriormente, el 1 de enero de 2012 el gobierno boliviano solicitó su adhesión, pero con una reserva, al despenalizar el masticado de la hoja de coca y la consideración internacional sobre las propiedades medicinales del arbusto que es utilizado como insumo básico para la elaboración de la cocaína.

La nueva Constitución boliviana protege a coca como parte del patrimonio cultural andino y establece que la hoja, en su estado natural, no es un estupefaciente.

El presidente Evo Morales, surgido de las bases cocaleras del Chapare en Cochabamba (centro), comenzó una campaña ante la ONU, la Unión Europea y otras instancias para conseguir apoyo tecnológico para hacer más efectiva la lucha antidrogas y respaldo a la despenalización del arbusto.

Desde que asumió el poder en 2006, el mandatario boliviano ha promovido una campaña internacional para que la ONU despenalice los usos tradicionales de la coca, sobre todo el masticado tradicional de la milenaria hoja, al tomar en cuenta que esta práctica tradicional es reconocida por la nueva Constitución boliviana aprobada en 2009.