El fiscal general, Mario Uribe, se mostró pesimista sobre la extradición desde Estados Unidos del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (Goni) y dos de sus ministros, por los hechos de octubre del 2003. Afirmó que no hay voluntad del gobierno estadounidense para dar curso a la extradición.

Sánchez de Lozada y sus ministros de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, y de Hidrocarburos, Jorge Berindoague, abandonaron Bolivia como consecuencia de la crisis político-social del 2003. Los tres, junto a otras personas, fueron imputados como responsables de los hechos de violencia de octubre, que acabó con la muerte de 60 personas.

Uribe considera que "no hay voluntad de cooperación" en el país del norte, que haga posible el proceso de extradición de las exautoridades. Esto lleva a pensar que "definitivamente no tenemos un futuro halagüeño para extraditar a estas personas acusadas", sentenció.

Los ministros del gabinete de Sánchez de Lozada que enfrentan el juicio de responsabilidades por el denominado "caso octubre negro" son Adalberto Kuajara (de Trabajo) y Erick Reyes Villa (de Desarrollo Sostenible). También son procesados los exjefes militares Roberto Claros Flores, Gonzalo Alberto Rocabado Mercado, Juan Véliz Herrera, Luis Alberto Aranda Granados y José Oswaldo Quiroga Mendoza.