La Paz. Quiso salvar a una dama y recibió un balazo en la cabeza: eso le sucedió al gobernador opositor más renombrado de Bolivia, Rubén Costas, en un extraño incidente el martes que puso en evidencia la creciente inseguridad ciudadana en el país.

La salud de Costas, gobernador derechista del departamento oriental de Santa Cruz, estaba al mediodía fuera de peligro antes de ser sometido a una intervención quirúrgica para reparar un ligero hundimiento del cráneo causado por una bala que le rozó y le arrancó un pedazo del cuero cabelludo, dijeron autoridades.

El suceso ocurrió a media mañana y causó conmoción en medios políticos, incluido el presidente Evo Morales quien fue sorprendido con la noticia en plena conferencia de prensa y lanzó un inmediato mensaje de solidaridad.

El secretario general de la gobernación de Santa Cruz, Roly Aguilera, dijo que Costas fue atacado cuando se bajó de su vehículo para socorrer a una mujer que era víctima de un atraco en pleno centro de esa ciudad, considerada la más violenta de Bolivia.

"El gobernador, en un gesto de solidaridad, intentó detener a los atracadores (...) pero recibió disparos, uno de ellos en la frente, y los atracadores huyeron en una moto", relató a reporteros, según despachos radiales.

Un médico que atendió a Costas precisó luego que el gobernador recibió un solo disparo que "pudo costarle la vida porque no ingresó al cráneo por milímetros".

El ministro de gobierno, Sacha Llorenti, dijo que había enviado expertos para investigar el suceso, uno de los frecuentes atracos a punta de pistola que se denuncian en el país, especialmente en Santa Cruz.

"Esto nos alerta sobre la necesidad de redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad ciudadana", dijo Llorenti.

Aguilera, por su parte, denunció que Bolivia sufría "impunidad de la delincuencia e impunidad de los abusos, de toda clase", en aparente alusión a una supuesta persecución de opositores desatada por el Gobierno de Morales.