Bajo la amenaza de la Central Obrera Boliviana (COB) de retomar las medidas de presión si en un plazo de 24 horas no se logran avances en su petición, el gobierno y la entidad instalaron anoche el diálogo para dar solución al conflicto por la demanda de incremento a las rentas de jubilación.

El secretario de Integración y Desarrollo Regional de la COB, José Luis Delgado, informó que el ultimátum al Ejecutivo comenzó a correr desde las 00.00 de este lunes. “Existe la instrucción de mantener una vigilia en los puntos de conflicto sin que se hagan bloqueos. Es desde las 00.00 del lunes hasta las 00.00 del martes. Hasta entonces debe haber un avance significativo, de lo contrario se podrían retomar las medidas”.

El secretario de Finanzas de la organización sindical, Óscar Tapia, explicó a Erbol que la “vigilia” significa retrasar por 24 horas el reinicio del bloqueo nacional previsto para este lunes, sin suspender la huelga indefinida.

Al anunciar la instalación de la negociación, a las 20.30, el ministro de Trabajo, Daniel Santalla, dijo que se aceptaban las condiciones de la dirigencia cobista a pesar de que “la vigilia es una forma de presión” y como una muestra de la apertura del Gobierno, tomando en cuenta que la condición del Ejecutivo era la suspensión inmediata de todas las medidas de presión.

El ministro de Economía, Luis Arce, adelantó que el primer punto del debate estará centrado en la Ley de Pensiones, en una mesa de trabajo. “El tema es técnicamente complejo y requiere de más tiempo”. El consensuar esa norma con los asalariados, recordó, le tomó al Gobierno “más de cuatro años”.

El martes, el presidente Evo Morales cerró cualquier margen de negociación con la COB que implique modificar la propuesta del Ejecutivo de un tope de entre Bs 3.200 y 4.000 para la pensión solidaria de vejez, debido a que dar paso a los Bs 8.000 y 5.000 que exige la dirigencia de los trabajadores pondría en riesgo la sostenibilidad del Sistema Integral de Pensiones.

El diálogo “por tiempo y materia” entre los 32 representantes de la COB, liderados por su secretario ejecutivo, Juan Carlos Trujillo, y los ministros Arce y Santalla comenzó finalmente a las 22.00 de ayer en dependencias del Ministerio de Trabajo, tras casi una semana de violentos enfrentamientos entre bloqueadores y policías, marchas en las ciudades del país y paro de actividades en el magisterio y el sistema público de salud. Según reportes no oficiales, la Policía recibió la orden de acuartelarse en previsión de nuevos enfrentamientos.

Los acercamientos de los últimos dos días estuvieron marcados por la tensión. Ayer, tras una primera reunión por la mañana, la dirigencia de la COB decidió enviar al Gobierno una nota que, según José Luis Delgado, pedía se instale el diálogo por “tiempo y materia” en el lapso de las 16.00 a 00.00. De lo contrario se radicalizarían las medidas desde las 00.00 de hoy.

Mientras tanto, en Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, en su homilía dominical, solicitó al Ejecutivo y a los líderes sindicales dialogar y “dejar las actitudes hostiles” para solucionar “de forma pacífica” el conflicto por la Ley de Pensiones, publicó ANF.

Otra exigencia de los trabajadores asalariados era la presencia del Presidente, del vicepresidente Álvaro García, del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y de otras autoridades. En respuesta a esto, a las 22.45 se incorporó a la mesa del diálogo el titular de Gobierno, Carlos Romero. Asimismo, el Ejecutivo hizo gestiones el sábado para liberar a los detenidos en los enfrentamientos de la anterior semana.

El ministro Arce anticipó que el gobierno esperaba la presentación de una fundamentación técnica de la propuesta de la COB. Hasta el cierre de esta edición (02.00), los delegados del gobierno y de la COB aún discutían el asunto de la Ley de Pensiones.