La Paz. Ignacio Villa Vargas, El Viejo, reapareció este jueves en la ciudad boliviana de Santa Cruz y rompió el silencio tras una persecución periodística. Allí confirmó que existió la célula terrorista, al mando de Eduardo Rózsa, y confesó que teme por su vida, tanto por grupos cruceños como por el gobierno.

Los medios de comunicación descubrieron que Villa Vargas dormía en el alojamiento “El Guapurú”. Luego la red Uno ubicó a Villa Vargas en el Parque Industrial y lo persiguió hasta el barrio de Pampa de la Isla (noreste de la capital oriental).

Cuando el periodista le pidió unos minutos para hablar, éste insultó al reportero y huyó en su automóvil particular rojo. Unas calles más allá, se cayó el tubo de escape del vehículo que conducía, por el camino accidentado, lo que le obligó a parar y acceder a la entrevista con el comunicador.

Ahí se lo vio vestido con una polera sin mangas, una gorra y gafas oscuras. Ya más tranquilo y resignado, Villa Vargas habló por más de 10 minutos. “¿Qué es lo que quiere preguntarme para que yo le pueda responder?”, comenzó, pendiente de que no haya otras cámaras alrededor suyo.

En la entrevista reveló que estuvo siete meses en Argentina, pero que después, por cuestiones económicas, tuvo que regresar a Bolivia, donde estuvo viviendo los últimos meses.

“Yo no puedo presentarme, porque mi vida está en riesgo. Si hablo y digo toda la verdad, me caga el gobierno que nos está manejando a toditos”, señaló cuando conversaba con el periodista, antes de la entrevista.

Con relación a la célula terrorista que comandó el boliviano croata Eduardo Rózsa Flores, Villa Vargas dijo que sí era verdad, que se formó el grupo “para dividir el país”, ante sospechas de que fue un montaje tras la aparición, el mes pasado, de un video (US$31.500) en el que se lo ve recibir dinero supuestamente de personeros del ministerio de gobierno.

El 16 de abril de 2009 se desbarató una banda terrorista que, se dijo, intentaba dividir al país. Las declaraciones de El Viejo, habrían sido vitales para descubrir el operativo. “No es mentira que no había. Existía”, dijo. Afirmó que eran reales las fotografías donde aparece Rózsa con él y el capitán de policía Wálter Andrade, ex jefe de la disuelta Unidad Táctica de Resolución de Crisis (Utarc).

Desmintió que en las declaraciones que realizó ante el fiscal Marcelo Soza, el 21 de abril del 2009 en La Paz, haya relacionado a alguien con algún acto terrorista. “De que el grupo existió, existió, si no la gente no se habría ido. Pero yo no sé qué grado de culpabilidad tendrán ellos. En mis declaraciones no digo absolutamente nada que vaya en contra de ellos”.

Sin embargo, el testimonio fiscal, recogido por la prensa en 2009, señala que El Viejo confesó que en su calidad de chofer de Rózsa, asistió a reuniones en las que supuestamente se planificaron acciones divisionistas. Afirmó haber compartido esos encuentros con el prefecto (ahora gobernador) cruceño, Rubén Costas, el ex cívico Branko Marinkovic, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, Mauricio Roca, Pedro Yovió, Guido Náyar y otros.

El reportero le preguntó a quién temía, a las personalidades cruceñas o al ejecutivo. La respuesta fue “a los dos lados; pero principalmente al grupo de Santa Cruz”. “Supuestamente he sido yo el que ha declarado en contra de ellos. Es por eso que estoy en esta situación. También estoy como un perseguido del Gobierno”, explicó y luego se le quebró la voz.

Sobre el caso del video, donde aparece recibiendo dinero, Villa Vargas reveló que efectivamente hubo el encuentro pero que todo fue un show. “De la plata (dinero), efectivamente me la dieron, pero me la volvieron a quitar ese rato. Sólo era para su show de ellos. No sé cuánto me dieron ni lo conté”, declaró.

Añadió que no se acordaba con quién estuvo en el vehículo donde se lo filmó, pero aseguró que “los custodios eran del Gobierno”. Por último, manifestó que iba a desaparecer otra vez porque no sentía que había seguridad jurídica para presentarse personalmente ante las autoridades judiciales.

19 meses sin captura. A 19 meses de la desaparición de ‘El Viejo’, el fiscal general, Mario Uribe, dijo que la Fiscalía aún no ordenó una detención en su contra.

Villa denuncia tortura y que su testimonio no es el original

Ignacio Villa Vargas, El Viejo, afirmó este jueves que fue víctima de torturas, entre las que citó quemaduras con energía eléctrica en el estómago y en la mano, para que firme y hable lo que ellos querían, aunque no identificó quiénes lo torturaron.

“Yo resguardo mi vida”, sostuvo El Viejo, quien insistentemente afirmó que temía por su seguridad, en una entrevista con la red Uno.

“Éstas son quemaduras de corriente (energía eléctrica)... para que yo hable y firme lo que ellos querían... aquí está mi mano, mirá”, afirmó y enseñó al reportero las quemaduras en su cuerpo que le dejaron las personas que le habían torturado. Cuando el periodista le preguntó por qué le torturaron y quemaron y si “su testimonio no es el original”, El Viejo respondió “no, nunca va a ser”.

Villa Vargas, dentro del proceso por el caso terrorismo que está en manos del fiscal Marcelo Soza, implicó a políticos y empresarios cruceños opositores al gobierno, entre ellos Branko Marinkovic, Pablo Costas, hermano del gobernador Rubén Costas, y Guido Náyar.

“El gobierno nos está manejando a toditos, a todos nos maneja”, agregó El Viejo en la entrevista que concedió, sentado en un vehículo particular rojo en la zona Pampa de la Isla, tras ser perseguido por el reportero.

Villa Vargas dice que el soborno fue un ‘show’. Ignacio Villa Vargas, El Viejo, afirmó este jueves que no recibió ningún dinero, tal como se muestra en un video, y que toda esa entrega fue un “show”.

“La plata (dinero) me lo dieron, pero me lo quitaron, sólo era para su show de ellos”, afirmó ayer Villa Vargas en una entrevista con la red Uno, en la ciudad de Santa Cruz. “Ni sé el monto, ni lo conté”, aseguró e indicó que él, en ese momento, estaba inconsciente, luego de permanecer enfermo por un mes, aquejado por la diabetes.

Indicó que la filmación tuvo lugar en la frontera con Argentina, país al que pasó y en el que permaneció por siete meses. En enero, se difundió un video en el que se muestra que Villa Vargas recibe dólares. La persona que le entrega, supuestamente Carlos Núñez del Prado, le dice que son US$31.500 y que con ese dinero se debía ausentar de Bolivia.

“Todo el tiempo estuve custodiado por ellos (por el Gobierno), no pude hablar ni con mi familia ni con nadie”, declaró ayer El Viejo. En La Paz, ayer, se designó a los peritos Julio Gregorio Cabezas Zárate, Jorge Cortez Achá y Santiago Gómez Rodríguez para que analicen el video-soborno.