La Paz. Bolivia inició este domingo un espinoso proceso de instalación de sus primeros gobiernos regionales autónomos, en medio de protestas de la oposición por el riesgo de que sus gobernadores en tres departamentos sean suspendidos casi de inmediato por presunta corrupción.

El proceso se puso en marcha cuando la Asamblea Legislativa Plurinacional, controlada por el partido del presidente Evo Morales, sancionó al mediodía una ley que, además de poner fecha a las autonomías, autoriza la suspensión de los gobernadores regionales que enfrentan actualmente procesos judiciales.

Con la aprobación de la norma terminó una semana de encendidos debates, primero en el Senado y finalmente en una sesión continua de 18 horas de la Cámara de Diputados, ambas controladas por el oficialismo.

Morales, quien impulsa desde hace poco más de cuatro años un proceso de transformaciones políticas y económicas, incluidas las autonomías y una serie de nacionalizaciones, promulgará la norma este lunes a primera hora, anunció la oficina de prensa del Palacio Quemado.

"Esto es una pseudo democracia", protestó el senador derechista Germán Antelo, del rico distrito oriental de Santa Cruz, luego de que la ley quedara sancionada.

Para el oficialismo, en cambio, la ley tendría dos méritos: posibilitar una instalación ordenada de los gobiernos autónomos de los nueve departamentos, el próximo domingo 30 de mayo, y "poner fin a la impunidad de autoridades regionales", según dijo el presidente de la cámara baja, Héctor Arce.

Los primeros gobernadores departamentales -seis oficialistas y tres opositores, que reemplazarán con amplios poderes a los antiguos prefectos que eran designados por el Gobierno nacional- fueron elegidos en el marco de una nueva Constitución estrenada en 2009.

Los opositores son ex prefectos que enfrentan decenas de denuncias de corrupción, por lo que si son acusados formalmente quedarán suspendidos, según la ley sancionada que la minoría derechista en la Asamblea denunció como inconstitucional.

ResistenciaAnticipándose a la ley de transición a las autonomías, el gobernador electo de Santa Cruz, Rubén Costas, juró simbólicamente, de rodillas y con una biblia en la mano, durante una protesta realizada el pasado viernes.

"Me importa un bledo la ley de transición", exclamó el líder cruceño, anunciando que no jurará como gobernador ante el presidente Morales, como dispone la ley, lo cual planteaba la posibilidad de que Santa Cruz no pueda instalar su autonomía dentro de una semana.

El diputado Arce replicó que la ley aprobada por el oficialismo indigenista-izquierdista "abre paso a la autonomía como debe ser, por la vía legal y constitucional", en alusión a ilegales estatutos autonómicos llevados a referendos hace dos años por los ahora gobernadores electos opositores.

"Hemos dado un gran paso en esta asamblea en la lucha contra la corrupción y la impunidad (...), todas las autoridades al igual que cualquier ciudadano responderán por sus actos", agregó, en referencia a la norma que permite suspender y enjuiciar a los gobernadores.

La ley dispone además el traspaso inmediato de competencias legales y administrativas desde el Gobierno nacional a flamantes asambleas departamentales, que serán instaladas también el 30 de mayo.

Ese mismo día asumirán funciones además los alcaldes y concejales de los más de 300 municipios del país, elegidos también el 4 abril.

El Movimiento al Socialismo de Morales ganó dos tercios de las alcaldías, pero sólo tres de las diez más grandes.