La Paz. Bolivia dijo este lunes que pedirá a Chile la "entrega legal" de Guillermo Fortún, un ex ministro y candidato municipal que se sumó recientemente a una larga lista de políticos derechistas refugiados en el extranjero para evadir juicios por corrupción y otros delitos.

Fortún abandonó sorpresivamente su campaña para la alcaldía de La Paz, que será definida en comicios previstos para el venidero domingo, y buscó refugio primero en Perú y luego en Chile, según revelaron medios locales el fin de semana citando a fuentes de la familia del político.

Sospechoso de haber presuntamente malversado 18 millones de bolivianos (unos US$2,6 millones) cuando fue miembro del gobierno del ex dictador militar Hugo Banzer en la década de 1990, Fortún dejó firmado un mensaje en el que dijo que se consideraba un "perseguido político".

El cónsul de Bolivia en Chile, Walker San Miguel, dijo a la radio estatal Patria Nueva que las autoridades chilenas le confirmaron que Fortún está desde el 18 de marzo en el país vecino, como turista, mientras radios y televisoras locales siguen difundiendo avisos de su campaña proselitista.

"Vamos a requerir de las autoridades chilenas una información más detallada y junto a la Cancillería y la Fiscalía General haremos los trámites que correspondan para su entrega legal a nuestro país", dijo el cónsul.

San Miguel no precisó bajo qué figura legal Bolivia pediría la "entrega" de Fortún, quien todavía no fue acusado formalmente y sólo está citado a declarar el 6 de abril ante un fiscal que investiga una supuesta corrupción en el uso de recursos reservados durante pasados gobiernos derechistas.

El fiscal del caso, William Dávila, dijo este lunes a reporteros que sólo si Fortún no comparece el 6 de abril se iniciarían los trámites legales para eventualmente pedir su extradición "dentro de unos meses".

Fortún no fue denunciado por el gobierno izquierdista del presidente Evo Morales, como ocurrió con otros políticos opositores perseguidos por presuntos delitos, sino por un ex funcionario del mismo gobierno de Banzer.

"Se declaran perseguidos políticos, cuando el gobierno respeta los derechos constitucionales de los ciudadanos, esto es claramente una forma de huir del brazo de la Ley (...), una tácita confesión de culpabilidad", aseveró San Miguel.

"Tal era la libertad de Fortún y el respeto a sus derechos, que hasta se postuló a la Alcaldía de la Paz", agregó.

Una veintena de políticos conservadores ha salido de Bolivia desde que el indígena Morales llegó al poder en el 2006, para evadir procesos judiciales por presuntos delitos que van desde malversación de fondos públicos hasta genocidio y terrorismo.