La Paz. La aprobación de una polémica ley por parte de la Asamblea legislativa de Bolivia dio al presidente izquierdista Evo Morales vía libre para nombrar a las máximas autoridades del poder judicial de forma interina, dijeron el sábado medios locales.

Diputados opositores cuestionaron duramente la ley aprobada el viernes por la noche, diciendo que pone en serio peligro la independencia de poderes en el empobrecido país andino y algunos medios críticos al Gobierno dijeron el sábado que la legislación da "poder absoluto" a Morales.

Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, empezó un segundo mandato en enero tras una victoria abrumadora en unas elecciones en diciembre, que dieron a su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), una mayoría contundente en las dos cámaras del órgano legislativo.

La ley, aprobada gracias a los votos del MAS, también dio luz verde a Morales para designar a magistrados afines a sus políticas en los puestos más altos del sistema de justicia hasta diciembre, cuando debería tener lugar una elección por sufragio universal de autoridades judiciales.

La ley faculta a Morales a designar autoridades de la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional, y el consejo de la judicatura, instituciones en las cuales hay numerosas vacantes debido a renuncias de magistrados.

El Gobierno ha señalado que la independencia de poderes no está en riesgo, pero que es urgente nombrar magistrados en los puestos clave del órgano judicial para que puedan ejercer sus funciones hasta diciembre.

Sin embargo, de acuerdo al diario La Razón, María Elva Pinckert, suplente del senador opositor Germán Antelo, exhibió carteles en la sesión legislativa del viernes que decían: "Hoy murió la democracia", "La Democracia que en paz descanse".

Según una nueva Constitución impulsada por Morales y que entró en vigor a principios del 2009, los miembros del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional serán elegidos por voto universal y los del Tribunal Supremo Electoral por la Asamblea.

Morales es inmensamente popular entre la mayoría indígena de Bolivia, pero tanto la oposición como sectores de la clase media han expresado temores de que el líder indígena instale en Bolivia un socialismo unipartidista al estilo de Cuba.