La Paz, Andina. El presidente Evo Morales reveló este lunes que ha derrotado tres intentos de golpe de estado y denunció que detrás de la actual huelga policial habría un plan de la derecha boliviana para acabar con su gobierno.

Recordó que su administración, elegida democráticamente, "derrotó tres golpes de estado", el primero en 2008, que se saldó con un referendo revocatorio, en el que fue ratificado con más del 60%.

"El segundo golpe fue durante la marcha de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), antes del 15 de agosto del 2011 cuando estaban llegando (a La Paz) los dirigentes del nivel intermedio decían, esta marcha es para tumbar al Evo", señaló en conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.

En ese sentido, Morales aseguró que esa intención persiste en la IX marcha de la Cidob, porque dijo que su pliego, al igual que el anterior, demanda la reconducción del proceso de cambio, reseñó la agencia oficial ABI.

Los dirigentes de la Cidob decidieron seguir con la movilización a pesar del anuncio del Ejecutivo de anular el contrato con la brasileña OAS para la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, decisión que paralizará por tiempo indefinido ese proyecto, explicó.

Morales acusó a la Cidob de responder a los intereses del opositor Movimiento Sin Miedo (MSM) y de políticos de derecha como el líder de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, y del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Víctor Hugo Cárdenas.

Dijo que el tercer intento de golpe de Estado, ocurrido en días recientes, con la movilización armada de la Policía que, a su juicio, "es una sedición", orquestada por el MSM, el ex mayor de la Policía, David Vargas, y el dirigente de la Central Obrera Regional (COR) de Oruro, Jaime Solares, entre otros.

"Ellos se reunieron planificando esta forma de usar a los movimientos sociales; el 4 de mayo pasado estaban reunidos el suboficial Atahuichi, sargento Juan, Soraide, por supuesto la señora Cárdenas, don Jaime Solares, Vargas, Vilma Plata y Adolfo Chávez.", detalló.

"Hace semanas atrás Adolfo Chávez dijo que iba haber una sorpresa y la sorpresa era el amotinamiento de la Policía, haciéndolo coincidir con la llegada de la marcha indígena", añadió Morales.