La Paz. Como no ha sucedido en la historia nacional, Bolivia logró unidad en torno a una política de Estado que asumió con la acertada estrategia de llevar a Chile a una instancia internacional de solución pacífica de controversias, luego de explorar e internar desde 1895 infructuosamente una solución para lograr el acceso soberano al Océano Pacífico.

Estas son las conclusiones de dos ex cancilleres y el gobierno, al ser consultados por Xinhua, en vísperas de recordarse una jornada más del 23 de marzo, declarado en Bolivia como el Día del Mar, cuando se reafirma la demanda marítima, en medio de los preparativos de los alegatos orales que sostendrá en mayo con Chile en el escenario de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que definirá la competencia o no de la exigencia Bolivia.

Para el ex canciller, Javier Murillo de la Rocha, Bolivia debe mostrar ante el mundo unidad y una sola posición coherente, sin posiciones político partidistas, ni acciones mezquinas, sobre todo cuando se trata de una acción sensible para el país.

"Se ha forjado un gran consenso con este tema vital para Bolivia y eso da gran fortaleza a la propia gestión jurídica liderada por el presidente Evo Morales que se lleva adelante en La Haya", aseveró.

Dijo que los bolivianos deben mantener vivas las esperanzas sobre la demanda marítima que "no va a prescribir en el tiempo para retornar al mar".

A su vez, el ex canciller, Armando Loaiza, coincidió que la demanda marítima en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya debe ser un factor de unidad de los bolivianos y bolivianas.

"La demanda marítima debe mantener a los bolivianos siempre unidos porque tiene una fuerza histórica y simbólica muy profunda, por lo mismo debemos fortalecerlo", aseveró.

La "verdad y la razón" son elementos fundamentales para exigir ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que Chile cumpla sus ofrecimientos de iniciar el diálogo que le, permita a Bolivia una salida soberana al océano Pacífico, según el procurador general del Estado, Héctor Arce.

El además miembro del Consejo Marítimo afirmó que Bolivia vive un momento histórico jamás imaginado, como es la unidad inequívoca de todo un país por la demanda radicada en la CIJ.

"La verdad y la razón son elementos cruciales para exigir al gobierno de Chile que cumpla con sus ofrecimientos, cumpla con el principio del pacto sunt servanda (lo pactado obliga) ante el más alto Tribunal que la humanidad ha creado para la solución de conflictos entre Estados, que es la Corte Internacional de Justicia", aseveró.

El 23 de marzo Día del Mar es un día que está afincado en la historia de Bolivia, aunque haya sido en un proceso infausto de la historia la pérdida del Litoral marítimo.

Esta fecha encuentra a Bolivia en la vigilia de un acto que Bolivia está cumpliendo en un proceso en la CIJ que en primera instancia debe superar el obstáculo del incidente chileno de incompetencia.

Ambos ex ministros de Relaciones Exteriores y el procurador del Estado consideraron, por separado, que en esta coyuntura toda la atención se centra en el incidente de incompetencia de la CIJ de La Haya presentado por Chile, sus próximos alegatos orales en mayo próximos y una decisión final de este minijuicio que prevé se dé hasta fin de año.

Bolivia presentó en abril de 2013 una demanda ante la CIJ. Chile respondió con la incompetencia de la Corte sobre la base de que el tema marítimo fue resuelto con la firma y vigencia del Tratado de 1904.

El gobierno de Evo Morales, por su parte, reivindicó la jurisdicción y se abrirá en mayo una fase de alegatos orales previa a la definición de los jueces sobre su competencia o no en el caso.

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya fijó la primera ronda de alegatos orales sobre la impugnación de la competencia por parte de Chile para el lunes 4 de mayo, Bolivia explicará sus argumentos el miércoles 6 del mismo mes; mientras que la segunda ronda será entre el jueves 7 y viernes 8.

Acertada Estrategia

Murillo reconoció que el gran acierto de esta gestión de Evo Morales fue el apuntalar la estrategia de recurrir a la CIJ para demandar a Chile y posibilitar un diálogo serio, con la observancia internacional, para retornar al mar.

"Ese era el camino que faltaba por recorrer, porque Bolivia intentó durante 136 años todas las gestiones posibles por la vía directa y no se alcanzó resultados esperados, por la estrategia terca chilena. Por eso se han ido frustrando una tras otra negociación porque Chile no mostró voluntad política real y efectiva para viabilizar una solución a la demanda boliviana", aseveró.

En consecuencia, luego de haber fracasado intentos por resolver la exigencia de retorno al mar, fue una "importante decisión" el recurrir a un orden jurisdiccional.

Por su parte Loaiza destacó el buen trabajo de la demanda por su contenido histórico y fundamentalmente jurídico, bien sustentados.

"Lo que Bolivia está buscando es que tengan valor jurídico exigible los compromisos que Chile asumió en tantas oportunidades desde el año 1895 hasta la fecha, para que Chile cumpla y honre su palabra, por tanto viabilizar a lo que se comprometió que es resolver el enclaustramiento geográfico de Bolivia producto de una guerra", aseveró.

Esta estrategia se concentra y se sustenta jurídicamente en la obligatoriedad de los actos unilaterales de los Estados, que constituyen obligaciones y derechos para otros Estados frente al derecho internacional.

Tanto Murillo como Loaiza consideran que hasta el momento no se ha evidenciado ninguna debilidad de la estrategia boliviana sustentada en La Haya.

Aunque Murillo recomendó cierta tranquilidad de las autoridades para no caer en las provocaciones mediáticas que vienen desde Chile, para mostrar ante la Corte y la comunidad internacional que Bolivia optó el camino pacífico de solución de controversias, de respeto al derecho internacional, el respeto a los Tratados.

En síntesis los ex cancilleres bolivianos y el procurador coincidieron que la mayor fortaleza de la estrategia boliviana es el contenido de la memoria porque se señalan en detalle los argumentos sólidos como los compromisos formales que asumió Chile y que constituyen fundamentos de derecho, por lo que Bolivia invoca se cumplan esos compromisos.