Morales asumió el mando de Bolivia en enero de 2006, mientras que su colega chilena lo hizo en marzo de ese mismo año. En julio, ambos mandatarios acordaron trabajar en una agenda común de 13 puntos, en la que fue incluida la temática marítima.

Delegaciones bilaterales, presididas por los vicecancilleres de ambas naciones, sostenían reuniones dos veces por año para tratar los diferentes puntos de la agenda. Bitar informó de que en el proceso de diálogo las partes hablaron de una concesión territorial.

El exministro reveló a La Razón que en el territorio a entregarse en concesión regirían las normas bolivianas, sin que ello implique soberanía. Las negociaciones no lograron consolidar la fórmula de salida al Pacífico.

“Se exploró la concesión de un territorio costero sin soberanía, su ubicación, su extensión y las normas bolivianas que podrían regir en ese enclave para las empresas y trabajadores bolivianos en industria, servicios, comercio y turismo”, reveló el exministro.

Bitar fue ministro de Estado en los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Además fue senador por la región norte de Chile y presidente del Partido Por la Democracia (PPD).

El periódico chileno La Tercera publicó en diciembre de 2010 que técnicos de la Cancillería de Bolivia visitaron la Quebrada de Camarones para verificar las características del enclave que negociaban ambos países.

El ex vicecanciller Hugo Fernández confirmó en ese entonces que hubo una negociación en los términos que reveló el periódico chileno, pero el canciller David Choquehuanca mantuvo el argumento de que la Constitución Política del Estado reafirma el derecho de una salida soberana al mar.

Chile arrebató a Bolivia su salida soberana al mar en la guerra de 1879. El Estado boliviano demanda una solución al diferendo abierto tras la guerra y en marzo de 2011 decidió dar un giro en la política marítima y llevar el conflicto a tribunales internacionales.

Bitar es de la posición de que el diálogo La Paz-Santiago debe encaminarse sobre una fórmula dual que combine un enclave costero sin soberanía y una salida soberana por el corredor paralelo a la línea de la Concordia.

“Un área costera en concesión, sin soberanía, para un uso económicamente útil, al sur de la quebrada de Camarones (que no requiere acuerdo de Perú)”, sostiene.

Una eventual cesión territorial chilena por el norte de Arica requiere del visto bueno del Perú. El tratado chileno-peruano de 1929 refiere que Santiago no podrá ceder a terceros territorio que perteneció a Lima.

El diálogo político entre el actual presidente chileno Sebastián Piñera y Morales está congelado desde que el Gobierno boliviano decidiera llevar a tribunales internacionales el litigio marítimo. Bitar explicó que más allá de lo tratado en el gobierno de Bachelet, no conoce los términos de las actuales negociaciones marítimas.

Propuesta de Sergio Bitar. El exministro Bitar propone en su libro Un destino común: Chile, Bolivia y Perú ceder un corredor con soberanía para Bolivia en la línea de la Concordia, en la frontera entre Chile y Perú. También sugiere dar un enclave sin soberanía.