La Paz. Bolivia negó este viernes haber conversado alguna vez con el gobierno de Irán sobre un posible abastecimiento de uranio del país sudamericano a la nación persa, como sugirió una de las filtraciones diplomáticas estadounidenses reveladas por el sitio WikiLeaks.

La supuesta revelación del interés iraní es "una prueba de que el gobierno norteamericano pretende causar desconfianza entre presidentes", dijo el mandatario de Bolivia, Evo Morales, en conferencia de prensa.

"Me reuní por lo menos cinco veces con el presidente de Irán (Mahmoud Ahmadinejad) y en ninguna reunión me pidió o me preguntó sobre el uranio, así que no se inventen esta clase de informaciones", afirmó el gobernante.

"El origen de este espionaje y seguimiento abierto es con el único objetivo de que Estados Unidos siga teniendo a Latinoamérica como su patio trasero", agregó molesto.

El embajador de Irán en Bolivia, Alireza Ghezili, negó también que los convenios de cooperación firmados entre los dos países estén condicionados a la explotación de uranio, según el diario La Razón.

No hay informes oficiales sobre la existencia de uranio en Bolivia, pero el presunto interés iraní ha sido mencionado reiteradamente por medios locales desde que Morales llegó al gobierno en 2006 y entabló relaciones con la nación asiática, que según Occidente aspira a ser potencia atómica.

Morales rechazó también otra comunicación diplomática estadounidense que indicó que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, habría ofrecido sus gestiones para "suavizar" al líder indígena y mejorar las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos.

"Es para causar malestar, desconfianza, para hacernos enfrentar entre presidentes, es para crear una susceptibilidad", afirmó.

"Tenemos mucha confianza (en la presidenta argentina) y eso va a continuar", aseguró.

Morales y Fernández firmaron recientemente varios acuerdos de cooperación, incluido un nuevo programa para la ampliación de las ventas de gas natural de Bolivia y Argentina, que se cuadruplicarán en próximos años para llegar a 27,7 millones de metros cúbicos diarios.