La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que su país no está dispuesto a esperar otro siglo más para recuperar un acceso "con soberanía" al océano Pacífico, en alusión a inminentes conversaciones con Chile sobre el asunto.

Un día antes  de que se instale en Santiago una comisión binacional que estudiará un eventual acuerdo sobre lo que Bolivia define como reivindicación de una salida al mar que perdiera en una guerra del siglo XIX, el mandatario dijo que esperaba que el diálogo dé resultados.

"Evidentemente no hay plazos, pero al margen de plazos hay una necesidad, tiene que haber voluntad política", dijo Morales.

"Por supuesto que tampoco podemos seguir esperando más de 100 años sólo revisando los tratados y sin resultados", añadió, tras reafirmar su confianza en el presidente chileno, Sebastián Piñera, con quien dijo que coincidía en la necesidad de un trabajo conjunto en diversas áreas.

Bolivia y Chile no tienen relaciones diplomáticas desde 1978, cuando fracasó una negociación sobre la cuestión marítima, y Morales advirtió que el actual acercamiento está en parte "bloqueado" por "un gran sentimiento del pueblo boliviano que es el retorno al mar con soberanía".

El presidente boliviano hizo los comentarios en respuesta al ministro de Relaciones de Exteriores de Chile, Alfredo Moreno, quien en declaraciones publicadas el sábado en medios locales afirmó que su país no tiene plazos para alcanzar un acuerdo marítimo con Bolivia.

Morales expresó confianza en que Santiago no pondrá obstáculos a la solicitud boliviana de acceder al expediente de un juicio entre Chile y Perú en el tribunal de La Haya por un espacio de soberanía marítima que podría resultar eventualmente afectado por una salida boliviana al Pacífico.

Bolivia y Perú perdieron territorios a manos de Chile por una guerra hace 130 años que privó al país altiplánico de su único acceso a aguas internacionales.

La comisión binacional que se instalará el lunes en Santiago se guiará por una agenda de 13 puntos, definida en años pasados entre Morales y la entonces presidenta chilena Michelle Bachelet, que tiene como asunto más importante la demanda marítima boliviana.