El Gobierno de Bolivia pedirá a Venezuela helicópteros para fortalecer la lucha contra el narcotráfico en el país andino, anunció este sábado el viceministro boliviano de Sustancias Controladas, Felipe Cáceres.

En declaraciones a los medios, Cáceres expresó su confianza en que se pueda llegar a "resoluciones muy concretas" en la cooperación antinarcóticos en las reuniones que autoridades de su país y de Venezuela efectúan desde este viernes en el pueblo boliviano de Tiquipaya, vecino de la ciudad central de Cochabamba.

"Es importante llegar a una cooperación muy concreta en cuanto a la lucha contra las drogas (...) Al menos en Bolivia quisiéramos que Venezuela nos apoye principalmente en el transporte aéreo con helicópteros", sostuvo Cáceres.

Funcionarios de Bolivia y Venezuela repasan desde este viernes en Tiquipaya la cooperación bilateral en diversas áreas y elaboran los acuerdos que el presidente boliviano, Evo Morales, y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, sellarán más tarde.

Al igual que Perú y Colombia, Bolivia es un país productor de hoja de coca y de la cocaína, la droga que se fabrica con esa planta.

Cáceres reconoció este sábado que una de las debilidades en la lucha antinarcóticos es la falta de vehículos aéreos que faciliten las tareas de policías y militares para destruir las plantaciones ilegales de coca, por lo que resaltó la importancia del "apoyo aéreo logístico" que pueda brindar Venezuela a Bolivia.

La petición boliviana se produce dos días después de que el Gobierno de Estados Unidos anunciara el cierre de su oficina de asistencia en la lucha antinarcóticos (NAS), tras casi 40 años de trabajo en el país andino y cinco años después de que el Gobierno de Morales expulsara a la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA).

EE.UU. justificó este cierre "por respeto a la soberanía de Bolivia" y debido al deseo del Ejecutivo boliviano de nacionalizar la lucha antidroga.

En abril pasado, EE.UU. anunció la cesión al Gobierno boliviano de la flota de aviones y helicópteros que ha operado en los últimos años en el país suramericano en operaciones contra el narcotráfico.

Este traspaso fue acogido de forma crítica por el propio Morales, quien menospreció la cesión estadounidense, calificó los helicópteros de "viejos" y dijo que no le importaba "que se los lleven".