El gobierno de Bolivia promulgó este martes la Ley 101 de Régimen Disciplinario de la Policía local que, entre otros aspectos, crea la figura del agente encubierto que tendrá la misión de investigar presuntos vínculos de efectivos con hechos de corrupción y actividades delictivas.

La finalidad de la norma es cautelar, proteger y resguardar la ética, disciplina, el servicio público policial, los intereses y la imagen institucional de la Policía, informa ANF.

El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, informó en conferencia de prensa que la ley entra en vigencia de manera inmediata y tiene por objeto regular el régimen disciplinario de la institución, estableciendo faltas, sanciones, autoridades competentes y los respectivos procedimientos, garantizando un proceso disciplinario eficiente, eficaz y respetuoso de los derechos humanos, en resguardo de la dignidad de las y los servidores públicos policiales.

"Esta ley habilita la posibilidad de utilizar agentes encubiertos para luchar contra la corrupción policial, en contra de los vínculos entre algunos malos policías con delincuentes de distinta índole. Creemos que finalmente esta ley será un impulso fundamental en este proceso de reestructuración imprescindible de la Policía Boliviana", dijo según el cable de ANF.

Agregó que la aplicación de la normativa permitirá "recuperar el prestigio de una institución que vela por la seguridad de los bolivianos", informa ABI.

Así se podrá "depurar las faltas graves y reducirá al mínimo los procesos, respetando el derecho a la defensa de los imputados", dijo.

Agentes encubiertos. Explicó que la labor de los agentes encubiertos estará a cargo de la Oficina de Control Interno, dependiente directamente del ministerio de Gobierno.

"Habrá agentes encubiertos eventuales -si se me permite el término- para casos específicos y otros de manera permanente. Esta oficina contará con efectivos policiales y civiles para hacer investigaciones sobre faltas disciplinarias".

Señaló que desde el Ministerio de Gobierno se garantizará la transparencia del trabajo que realicen los agentes encubiertos.

"No será la palabra de uno de ellos (agente encubierto) la que determinará si un policía ha cometido o no una falta, sino las evidencias, pruebas y testimonios", precisó.

Según Llorenti, la nueva norma será un instrumento eficaz para retomar la disciplina de la institución policial y garantizar una lucha eficiente en contra de la corrupción policial, en contra de los vínculos que existen de algunos malos policías y grupos delincuenciales de distinta índole.

"Esta ley nos va a permitir también llevar adelante el trabajo de recuperar el prestigio de la policial boliviana porque vamos a depurar de las filas policiales a quienes cometen faltas graves", advirtió el Ministro.

La normativa. Hasta antes de la promulgación de la Ley 101, estaba en vigencia el Reglamento Interno Disciplinario aprobado el año 2004, que para Llorenti "era un llamado a la indisciplina", porque "en lugar de fortalecer a la Policía la debilitó", pues un proceso disciplinario duraba más tiempo, que un proceso penal y le quitaba la posibilidad a un superior de ejercer disciplina sobre sus subordinados.

"Con esta Ley se reduce al mínimo los tiempos en materia de sanción de las distintas faltas garantizando el derecho a la defensa. Cuando se trate de una falta en flagrancia, o, con connotaciones institucionales en el día, no se esperará 24 meses como con el anterior reglamento, en el día ese policía será suspendido sin goce de haberes y en pocos días se tendrá una sanción de acuerdos a la gravedad de la falta".

Lloranti señaló que en el pasado los procesos demoraban tiempos largos que en los hechos restaban autoridad a los niveles superiores para sancionar a los involucrados o acusados.

"Cuando se traten de delitos flagrantes se dispondrá la suspensión del pago de haberes tras la conclusión de la investigación y del proceso", indicó el ministro, informa ABI.

 Manifestó que, para el efecto, se creará una Oficina de Control Interno de la Policía que será dependiente del ministerio de Gobierno y que estará conformado por policías y civiles.