La Paz, Xinhua. El gobierno de Bolivia anunció este martes que rechazará a embajadores designados por la administración estadounidense de Barack Obama que tengan antecedentes sobre acciones de injerencia en asuntos internos de otros países.

"Bolivia no aceptará a embajadores (de Estados Unidos) que tengan denuncias de intromisión en América Latina por parte de algunos países en los cuales esas personas estuvieron en misión diplomática; ése es un tema importante para el gobierno boliviano", dijo la ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila.

La vocera del presidente Evo Morales señaló que el gobierno aún analiza si otorgará el beneplácito al diplomático James D. Nealon para que asuma las funciones de embajador de Estados Unidos en Bolivia.

"El pláceme que tiene que dar el gobierno boliviano aún no ha sido confirmado al nuevo representante del gobierno de Estados Unidos en Bolivia; es un proceso que se tiene que analizar en la cancillería en coordinación con el Ejecutivo", señaló la ministra en conferencia de prensa.

Dávila sostuvo que la aprobación del diplomático es un proceso que está en marcha, por lo que todavía no existe ninguna decisión sobre ese tema.

En caso de asumir funciones, James D. Nealon ocupará por primera vez el cargo de embajador tras 29 años de experiencia en el Departamento de Estado.

Esta es la primera vez que los gobiernos de Bolivia y Estados Unidos realizan un intercambio de embajadores con previa revisión de sus antecedentes.

El presidente Morales revisa el currículum diplomático de Nealon para otorgarle el beneplácito.

Dávila reconoció que el proceso de asentimiento del nuevo diplomático es complejo, debido a que se basa en procedimientos establecidos por la cancillería boliviana, los antecedentes políticos y la relación con el resto de los países.

La ministra de Comunicación consideró que la reposición de embajadores es "un tema delicado para Bolivia y también para Estados Unidos".

El presidente Morales expulsó de Bolivia en septiembre de 2008 al embajador estadounidense Philip Goldberg, tras acusarlo de conspiración.

Poco después, Washington tomó similar decisión contra el diplomático Gustavo Guzmán.

El gobierno boliviano ordenó también en noviembre de 2008 el cierre de la oficina de la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) en el país.

Los gobiernos de La Paz y Washington firmaron el 7 de noviembre de 2011, en Estados Unidos, un acuerdo marco para reencaminar sus relaciones diplomáticas.

El convenio instituye una comisión mixta para garantizar la aplicación del acuerdo, y da pie al restablecimiento de los embajadores de ambos países sobre la base del "respeto mutuo".

La relación bilateral estuvo marcada en los últimos tres años por acusaciones de Bolivia contra la embajada estadounidense de "injerencia y conspiración".

Como consecuencia del encaminamiento de relaciones entre ambos países, el 28 de febrero de 2012 los gobiernos de Bolivia y Estados Unidos decidieron la reposición de embajadores, aunque no fijaron la fecha para concretar esta iniciativa, que está en proceso.