La Paz, EFE. Bolivia recordará este sábado los 134 años de la pérdida de su acceso al océano Pacífico a manos de tropas chilenas con desfiles y homenajes a los héroes que combatieron en la Guerra del Pacífico y a los tres soldados cuya detención por un mes en Chile fue motivo de una nueva controversia con ese país.

Los actos comenzaron este viernes, cuando se trasladó hasta la Plaza Mayor de San Francisco, en La Paz, la bandera boliviana que ondeó en los territorios perdidos cuando estos eran bolivianos, informó el ministerio de Defensa.

Los militares trasladaron después los restos de Eduardo Abaroa, héroe de la defensa boliviana del territorio invadido por tropas chilenas en 1879, desde San Francisco hasta la plaza que lleva el nombre de este prócer, donde mañana el presidente Evo Morales encabezará el acto central por el llamado Día del Mar.

Además, los escolares bolivianos participaron este viernes en desfiles por esta conmemoración.

Bolivia perdió su acceso al Pacífico (400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de superficie) en una guerra que junto a Perú sostuvo contra Chile en el siglo XIX.

Desde entonces, el asunto ha dificultado los vínculos entre Bolivia y Chile, que mantienen suspendidas sus relaciones a nivel de embajadores desde 1962, con un breve paréntesis entre 1975 y 1978.

Entre 2006 y 2011 hubo un acercamiento entre los Gobiernos de Evo Morales y de la entonces presidenta chilena, Michelle Bachelet, por el que establecieron una agenda de 13 puntos que incluyó la demanda marítima boliviana.

Sin embargo, las relaciones bilaterales se deterioraron tras el anuncio de Morales hace dos años de que denunciará a Chile ante una corte internacional para que le restituya su acceso al Pacífico.

La tensión aumentó aún más en los últimos meses por la detención en enero pasado de tres soldados bolivianos en Chile, que dijeron haber entrado a ese país al perseguir a contrabandistas y que fueron liberados posteriormente, caso que generó el cruce de fuertes críticas entre Morales y su homólogo chileno, Sebastián Piñera.

Morales, para quien la detención de los tres militares fue una "venganza" de Piñera por la demanda marítima, los declaró "héroes del mar" y los ascendió al grado de cabos cuando retornaron al país.

Precisamente otro de los actos previstos para mañana será una sesión de la Asamblea Legislativa para rendir homenaje a Abaroa y a otros héroes bolivianos que lucharon en la Guerra del Pacífico, así como para condecorar a los tres cabos detenidos en Chile.

Bolivia exige a Chile que le restituya la salida al Pacífico, en tanto que Chile insiste en que la cesión de soberanía sobre su territorio está fuera de toda discusión.

Morales ha asegurado esta semana que pensar en dialogar con Chile "es seguir perdiendo el tiempo" porque hasta el momento no ha habido resultado alguno y su país no puede "esperar otros 130 años" sin que haya soluciones a su reclamo.

El gobernante definió el miércoles con cinco de sus antecesores en el cargo la nueva política de Estado de su país sobre la demanda marítima y es previsible que anuncie nuevas definiciones al respecto en el acto de mañana.

El conflicto ha pasado del plano político al económico, pues Morales también ha decidido privilegiar la inversión en carreteras y un ferrocarril para conectar a su país con los puertos del sur peruano y dejar de usar progresivamente los del norte de Chile, por donde actualmente se encauza la mayor parte del comercio boliviano.

Según datos difundidos hoy por el privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las importaciones chilenas en 2012 superaron los 70.000 millones de dólares, "de los que Bolivia participó con menos del 0,3% pese a registrar sus más altas ventas históricas a Chile por US$199 millones".

La entidad señaló en un comunicado que el déficit acumulado por Bolivia en su intercambio comercial con Chile en la última década llega a US$1.606 millones, pese a contar con un acuerdo comercial bilateral desde 1993 y a que en 2006 ese país dio "libre acceso" a más de 6.000 productos bolivianos.

Sólo en 2012, el déficit con Chile fue de US$183 millones, con ventas bolivianas por US$199 millones frente al "récord" de US$382 millones en importaciones desde ese país, agregó el IBCE, citando datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).