Mitos, aprensiones, beneficios e innovaciones. Son los claroscuros que rondan al voto electrónico, una pulseada que   parecieran ir ganando poco a poco sus promotores, ya que países como Estados Unidos, Reino Unido, Estonia, Suiza y Canadá se han sumado a la corriente del e-voto, mientras que en una minoría se ubican aquellos países que constitucionalmente lo han rechazado, como es el caso de Alemania, país que se opuso por considerar que la fiscalización del procedimiento no puede ser efectuada sino por personas especializadas.

 

En Latinoamérica esta tendencia de crecimiento también se vislumbra a través de países como Venezuela, Perú, Brasil y México, naciones que han adoptado el voto electrónico en diferentes niveles y modalidades.

 

Otro interesado es Bolivia. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de ese país está analizando aplicar esta modalidad en los próximos procesos electorales, con la idea de ser empleado en las elecciones generales de 2014.

 

Edgardo Torres-Caballero, gerente general de Scytl para Latinoamérica y Caribe, explicó a AméricaEconomía.com que hay naciones que ocupan esta tecnología en diversas facetas del proceso, ya sea, antes, durante o después del voto. La etapa previa se refiere a lo vinculado con el registro electoral, mientras que la posterior tiene relación con codificar la información y lograr los más rápidos resultados.

 

Venezuela y Brasil han incursionado con la modalidad de urna electrónica, mientras que México en el voto por internet para una consulta ciudadana. La nación azteca “dio un paso muy importante, porque utilizó internet para captar el voto, siendo este el primer país en hacer un uso de la tecnología electoral de manera vinculante”, resaltó el gerente de la empresa española que ha participado en cerca de 100.000 elecciones, a través de 18 países.

 

A lo anterior se suma el mecanismo que utilizó Perú a fines de 2000, a través del cual manejó las elecciones, sistema que actualmente se encuentra perfeccionando para alcanzar la optimización del proceso.

 

Costa Rica, por su parte, está en vías de establecer un plan contractual, mientras que Ecuador ya tiene adjudicado el proceso electrónico para sus elecciones generales del 17 de febrero pŕoximo.

 

Torres-Caballero develó que Scytl mantiene actualmente conversaciones con los gobiernos de Argentina, Uruguay, Panamá y Colombia, naciones que se han sentido seducidas por esta modalidad, sobre todo, por el recuento rápido de votos, lo que permite una comunicación más ágil de la información electoral.

 

“Hay un entendimiento del potencial beneficio de lograr aumentar la participación de los electores. La mayoría de los países lo está hablando, ya sea si se trata de urna electrónica o de voto por internet, pero ese ya es un proceso interno de cada nación. El tema está sobre la mesa y eso es positivo”, resaltó el gerente general de la entidad que se formó en 2001, luego de que un grupo de investigadores, compuesto por ingenieros en sistemas de la Universidad Autónoma de Barcelona, trabajaran en una tesis sobre protocolo de criptografía y soluciones de seguridad para la industria de la votación electrónica.

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Miedos bolivianos. Torres-Caballero no descarta que Scytl participe en el proceso de licitación en Bolivia, y resalta que aplicar esta modalidad sería algo positivo para el país altiplánico, dado que “les da la oportunidad de optimizar sus procesos y controlar el gasto de manera eficiente. No sólo Bolivia está mirando esta modalidad, sino toda la región, porque este es un efecto dominó, ya que todo se globalizó”.

 

Sin embargo, las aprensiones de los bolivianos se han hecho sentir por diferentes medios, dado que el miedo a que se alteren los resultados y se violen derechos como el secreto y la universalidad del voto están latentes. Ante estos temores, el experto menciona que los resquemores son infundados, debido a que el sistema es incluso más seguro que el sistema bancario, a través de tarjetas. “Ahora todos estamos haciendo cosas y no estamos preocupados de qué pasa con nuestro dinero en el banco. Todo es electrónico y no hay diferencia. En el voto electrónico hay niveles de seguridad adicionales, la tecnología existe y el sistema es transparente”, recalca.

 

Torres-Caballero considera que gran parte de este miedo ha sido generado porque hay muchos interlocutores que se han encargado de dar informaciones imprecisas e incluso falsas. Por lo mismo, para el director general de la entidad es necesario llevar a cabo en la región un proceso de capacitación y educación de la ciudadanía, para que comprendan la seguridad de este sistema, por lo que sentencia: “al final del día, la tecnología ha avanzado al punto de la confiabilidad”.