La Paz. Líderes del departamento boliviano de Potosí convocaron este lunes una asamblea de instituciones regionales para debatir, tras un acuerdo parcial con el gobierno, el levantamiento de una huelga de casi tres semanas que golpeó duramente a minas extranjeras.

Filiales en Bolivia de la compañías mineras Coeur D'Alene de Estados Unidos, Glencore de Suiza y Sumitomo de Japón, que explotan plata, zinc y plomo, debieron suspender operaciones por la protesta, que incluyó bloqueos viales y amenazas de cortes de electricidad.

La huelga, iniciada por un conflicto de límites entre dos departamentos andinos y agravada con exigencias de inversión al gobierno izquierdista de Evo Morales, podría ser levantada a partir del mediodía, dijo el líder de la huelga y del Comité Cívico Potosinista, Celestino Condori.

"Hoy se hará conocer a las bases en el consejo consultivo a nuestra llegada a Potosí. El fin de las medidas de presión está en manos del consejo", dijo Condori mientras se disponía a viajar por tierra de Sucre a Potosí, luego de tres días de conversaciones con una comisión de ministros.

Condori dijo que esperaba informar al llamado Consejo Consultivo de Potosí el contenido de los acuerdos logrados con el gobierno sobre cinco de las seis demandas planteadas y acerca de una propuesta del gobierno para resolver un sexto pedido, vinculado a un programa de carreteras.

El ministro de la Presidencia, Oscar Coca, dijo a la televisión estatal que el gobierno consideraba ya resuelto el problema y confiaba en que el consejo potosino aceptaría la propuesta oficial sobre carreteras, que en gran parte sólo garantiza la conclusión de proyectos en marcha.

"A partir de hoy ya no tiene razón de ser ninguna medida de presión", afirmó.