La Paz. La Central Obrera Boliviana declaró este jueves una huelga general por tiempo indefinido en demanda de mejores salarios, distanciándose del presidente indígena Evo Morales con quien compartió el poder en los cinco últimos años.

La protesta, de impacto impredecible en sus primeras horas, fue aprobada en la madrugada, al término de una reunión nacional de dirigentes sindicales que siguió a una jornada de manifestaciones en La Paz, salpicadas de violencia, a las que el Gobierno achacó supuestos afanes de desestabilización política.

"Ayer (miércoles) anunciamos que íbamos a la huelga general indefinida y desde las cero horas del día de hoy (jueves) se declara la huelga general indefinida", dijo el líder de la COB, Pedro Montes, un aliado de Morales, según despachos radiales.

"La huelga es hasta que el Gobierno acepte conceder un aumento salarial mayor al 10% y en rechazo a los ministros insensibles. De ahora en adelante exigimos dialogar sólo con el presidente", añadió el dirigente, quien parecía acorralado por la presión de sectores sindicales radicales.

Incorporaciones progresivas. La huelga general comenzó aparentemente débil, pero medios locales dijeron que en gran parte del país los sindicatos se preparaban para incorporarse progresivamente a la protesta, la segunda de carácter indefinido en los más de cinco años de Gobierno del también sindicalista Morales.

El Gobierno decretó hace un mes un aumento salarial del 10 por ciento para maestros, trabajadores de salud, militares y policías, tratando de compensar la inflación del año anterior, de 7,18 por ciento, pero la COB exigía que fuera de al menos un 20 por ciento y llegue a todos los funcionarios públicos.

La entidad sindical consideraba también, según Montes, que las cifras oficiales de inflación, como el 3,89 por ciento en el primer trimestre de este año, "están muy lejos de la realidad de alza descontrolada de precios".

El miércoles, cuando parecía ya inevitable la huelga general, el vicepresidente Alvaro García denunció que la protesta era impulsada "curiosamente" por la oposición derechista y "sectores marginales de izquierda radical".

"Todos tienen derecho a un mejor salario, pero no a que hipotequemos la riqueza, lo poquito que hemos ahorrado en los últimos días, simplemente para pagar salarios (...), sería una irresponsabilidad histórica" aumentar los salarios como piden los sindicatos, afirmó.

El "ahorro" al que se refiere García es por las reservas internacionales netas que durante el mandato de Morales se han multiplicado por siete para llegar actualmente a casi US$10.500 millones.