La Paz. El paro indefinido convocado por el transporte federado y libre se cumplió en medio de protestas de la gente que tuvo que caminar debido a la falta de vehículos de servicio. Los choferes demandan el incremento de Bs 0,50 en el costo del pasaje y este martes salieron a las calles y avenidas para protestar por el control ejercido por Tránsito ante la intención de hacer efectivo el ajuste.

“Hay repudio total de los compañeros hacia Tránsito que se ha dado a la tarea de hacer devolver pasajes, bajar pasajeros y amedrentar a los conductores con detenerlos, por eso vamos a acatar el paro indefinido”, dijo Lucio Gómez, principal dirigente de la Federación del Autotransporte de Cochabamba.

Varios puntos de bloqueo se implementaron en las rutas hacia oriente y occidente, pero hasta el mediodía se suspendió la medida de presión en la avenida Villazón, hacia Sacaba. En la ruta a Quillacollo se tuvo que usar agentes químicos porque los choferes levantaban una barricada y armaban otra.

A las13.00, a la altura del Km 11 de la Av. Blanco Galindo se registraron enfrentamientos. Gases y pedradas fueron intercambiados entre bandos, pero los policías lograron suspender el bloqueo y detener al menos a 20 choferes que fueron llevados a la Fiscalía, acusados de agredir a los uniformados.

Vandalismo. En la ciudad, varias marchas tomaron las principales vías, cerraron el paso a motorizados y los transportistas arremetieron contra los pocos vehículos que intentaron prestar servicio. Les pincharon llantas, rompieron parabrisas y amedrentaron a los comerciantes con amenazas de saqueo de sus puestos de venta y negocios.

Gómez negó los excesos. “Tenemos el derecho de buscar reivindicaciones económicas y sociales, el transporte también tiene hambre, hijos que mantener y alimentar”.

El máximo dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Franklin Durán, dijo que un ampliado a realizarse este miércoles en Cochabamba definirá las nuevas medidas de apoyo a las cuatro federaciones que iniciaron un acercamiento a la población para elevar tarifas. No se descarta un paro nacional, afirmó.

Los sindicatos de las ciudades de Cochabamba, Oruro y Potosí comenzaron a aplicar desde principios de este mes un aumento unilateral de hasta 30%, mientras en Santa Cruz los choferes manifiestan en las calles desde hace una semana por un ajuste de tarifas.

Precisamente, los choferes de Santa Cruz anunciaron ayer que irán a un paro de 24 horas este jueves. “Habrá marchas y cortes de rutas neurálgicas de la ciudad”, dijo el dirigente Róger Gonzales.

Gobierno no permitirá bloqueos. El viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, afirmó que el gobierno no permitirá cortes de rutas en la ciudad de Cochabamba. También criticó a los transportistas de esa ciudad por querer elevar las tarifas, a pesar de que la mayoría de los vehículos funcionan a gas natural. Añadió que en Cochabamba, al ser una ciudad plana, los choferes ahorran combustible.

En Sucre fracasa la negociación. El diálogo sobre el incremento de los pasajes del transporte público fracasó en la ciudad de Sucre, ya que las posiciones de los sectores involucrados se mantienen inalterables. Este jueves se reanudarán las negociaciones después de un ampliado nacional que sostendrán hoy los transportistas del país en la ciudad de Cochabamba.

A convocatoria de la alcaldesa, Verónica Berríos, y luego de dos intentos frustrados, se concretó el encuentro entre los sectores sociales como juntas vecinales, universitarios, estudiantes de secundaria, padres de familia, con los dirigentes del transporte sindicalizado. Los choferes insisten en aplicar un incremento de los pasajes en Bs 0,50 bajo el argumento de que todos los productos e insumos subieron de precio desde el anuncio del alza de los carburantes.