La Paz. El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García, denunció que el grupo terrorista, liderado por el abatido Eduardo Rózsa, tenía previsto comprar un misil tierra-aire para derribar el helicóptero presidencial y matar a Evo Morales. Ésta, dijo, es una de varias acciones para acabar con la gestión de Morales.

García habló del tema en el marco de un recuento de acciones que apuntaban, recordó, a acabar con la administración de Morales. Hizo referencia a los hechos de violencia de septiembre de 2008, en las regiones opositoras de Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija.

“Desde el primer día que hemos llegado al poder, nos han serruchado el piso”, denunció en el acto de inauguración de un encuentro de productores cocaleros de los Yungas.

“No contentos con un golpe de Estado, han intentado matar al presidente, y han contratado matones, pistoleros, un grupo de mercenarios. También estudiaron el helicóptero del Presidente Evo; tenían estudiado cómo era el vuelo del helicóptero y estaban queriendo comprar un misil de esos tierra-aire para destruir el helicóptero”, denunció.

García atribuyó ésta intención al grupo de Rózsa, desarticulado el 16 de abril del 2009. La Fiscalía reveló que se planificó atentar contra Morales y su gabinete en el Titicaca. “Nos hicieron seguimiento a los ministros, viceministros, cuando hemos ido al Lago, para intentar ahí (hacer explotar) una dinamita y hacer volar todo el barco donde estaba el presidente Evo y los ministros”, recordó.

El fiscal del caso terrorismo, Marcelo Soza, presentó este viernes, después de 20 meses de investigación, una imputación formal contra 39 personas, entre ellas el ex cívico Branko Marinkovic, Pablo Costas (hermano del gobernador cruceño, Rubén Costas) y el ex cívico y ganadero Guido Náyar.

Un total de 18 personas, entre ellas Marinkovic, Costas y Náyar, están fuera de Bolivia. El gobernador Costas calificó como persecución política la acusación a su hermano. García advirtió que el narcotráfico será usado para “desgastar al gobierno”, por lo que pidió unidad a los sectores sociales y contribuir decididamente en la reducción de los cultivos de coca excedentarios.