La Paz. Bolivia y Estados Unidos anunciaron este martes que intercambiarán nuevamente embajadores, en otro paso de normalización de sus relaciones luego de más de tres años de distanciamiento diplomático.

El anuncio surgió al término de una reunión de alto nivel entre el empobrecido país sudamericano y la potencia mundial, en la que se definieron varios convenios y se ratificó un acuerdo sobre erradicación de coca, materia prima de la cocaína, bajo el principio de "respeto mutuo y responsabilidad compartida".

"En reconocimiento a su decisión de renovar y avanzar las relaciones, Bolivia y Estados Unidos confirmaron su intención de restablecer a sus embajadores tanto en Washington D.C. como en La Paz", dijo un comunicado conjunto leído en el acto de cierre del encuentro en La Paz.

Aunque sin señalar plazos, fue la primera vez que autoridades de ambos países mencionaron una futura reposición de embajadores, desde una crisis del 2008 que devino en una mutua expulsión de representantes diplomáticos.

Fuentes diplomáticas dijeron que el intercambio de nuevos embajadores entre La Paz y Washington podría producirse antes de junio, cuando Bolivia será sede de la asamblea anual de cancilleres de la Organización de Estados Americanos.

La jefa de la delegación boliviana, la ministra de Planificación Viviana Caro, destacó que Washington aceptó un "cambio de manejo" de su ayuda económica, permitiendo una mayor intervención del gobierno de Bolivia en el uso de esa cooperación.

"Este es un momento importante para los dos países y todo esto está tomando lugar bajo un régimen de respeto mutuo", dijo en el acto el subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Kevin Whitaker, cabeza de la delegación norteamericana.

"En la discusión entramos en asuntos multilaterales, la lucha contra narcóticos, inversiones y el intercambio de embajadores, algo muy importante y simbólico entre los dos países", añadió.

A diferencia de duros intercambios de acusaciones de años recientes, incluso encendidos discursos "anti imperialistas" del presidente Evo Morales, el comunicado conjunto consignó un reconocimiento estadounidense a "los éxitos recientes (de Bolivia) en la erradicación" de coca.

Durante la crisis diplomática, Estados Unidos colocó a Bolivia en una lista de países que no cumplían sus compromisos de lucha contra el narcotráfico y la retiró de un programa de beneficios comerciales.

La jefa de la delegación boliviana, la ministra de Planificación Viviana Caro, destacó que Washington aceptó un "cambio de manejo" de su ayuda económica, permitiendo una mayor intervención del gobierno de Bolivia en el uso de esa cooperación.

La agencia estadounidense de cooperación Usaid, que solía trabajar con grupos no gubernamentales y había sido tachada de "intervencionista" por el Gobierno boliviano, seguirá canalizando la cooperación económica de Washington, según se anunció.