La Paz. Los gobiernos de Bolivia y Estados Unidos concluyeron la redacción del acuerdo marco, por lo que sólo queda definir la fecha y lugar de la firma del documento que prevé una cooperación de Estado a Estado, dejando de lado la unilateral.

El canciller David Choquehuanca informó del final de las negociaciones que se extendieron por cerca de tres años por la complejidad de las relaciones y las posiciones sobre los temas en debate.

“El convenio (con Estados Unidos) está prácticamente culminado, tenemos que tomar una decisión de dónde y cuándo suscribirlo”, afirmó el Canciller en una conferencia de prensa, tras una reunión con su colega de El Salvador, Hugo Martínez.

Las negociaciones incluyeron un intercambio de los documentos del acuerdo para observaciones y ajustes entre las partes. El 27 de julio, el hobierno informó que una palabra, que no mencionó, entrababa el acuerdo.

El gobierno de Evo Morales estableció que el nuevo acuerdo debería sostenerse sobre principios como el respeto a la soberanía nacional y cooperación en el marco del Plan de Desarrollo Nacional, con lo cual exigía desterrar la administración unilateral de los dineros de cooperación.

“El convenio busca el respeto mutuo, la no intromisión en asuntos internos. Eso ha manifestado el Gobierno de Estados Unidos y nosotros también”, informó ayer el Canciller, sin dar mayores detalles del documento

Las relaciones entre La Paz y Washington están marcadas por las diferencias. El gobierno de Morales expulsó el 10 de septiembre del 2008 al embajador estadounidense Philip Goldberg, por una supuesta injerencia política. En reciprocidad, el país del norte también tomó la misma determinación y expulsó al embajador boliviano Gustavo Guzmán.

La cooperación estadounidense llegó a su pico más alto el 2003, con un total de 157 millones de dólares, mientras el 2011 la cifra descendió a 64 millones de dólares. Para el 2012 se proyecta que descienda a US$35 millones.

El director de la Agencia para el Desarrollo de las Macro Regiones y Fronteras (Ademaf), Juan Ramón Quintana, informó que la Embajada del país del norte sólo informa sobre el manejo del 10 por ciento de la cooperación, mientras que el resto lo administra de forma directa.

Para Choquehuanca, la situación cambiará. “La cooperación tiene que venir a ayudar al Plan Nacional de Desarrollo, no puede ser administrada unilateralmente, y esos detalles han sido tomados en cuenta en el acuerdo”.

Desde el 2009, el Departamento de Estado de EEUU y Bolivia buscan reencauzar las relaciones bilaterales. El gobierno acusó, en varias oportunidades, a Estados Unidos de armar un complot contra Morales.

Además, en los últimos días, autoridades de Gobierno acusaron a la estadounidense Usaid de financiar la marcha indígena que se opone a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

El canciller David Choquehuanca consideró que la embajada estadounidense debería investigar y tomar medidas contra aquellos personeros que resulten responsables de injerencia en asuntos internos.

Un reporte de extractos de llamadas telefónicas reveló que los líderes de la marcha indígena, Pedro Nuni, Rafael Quispe y Roxana Marupa Tórrez, esposa del dirigente Adolfo Chávez, tuvieron contactos con un personero de la Embajada antes y durante la marcha.

“Tiene que preocupar a las autoridades de Estados Unidos si, efectivamente, algunos funcionarios están trabajando en asuntos internos del país. Ellos tienen que investigar y, de ser así, tienen que corregir, tomar medidas; no por culpa de algunos funcionarios podemos deteriorar nuestras relaciones”, sostuvo.

El director de Ademaf, Juan Ramón Quintana, informó que la Fiscalía debe definir el curso del caso llamadas, mientras que la fiscal de Distrito, Betty Yañíquez, dijo que analizará el proceso.