Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, recibió este  viernes un fuerte respaldo político de su colega de Bolivia, Evo Morales, con quien relanzó un antiguo proyecto de integración en momentos en que enfrenta ácidas críticas por su política de seguridad.

Morales visitó a Paraguay en un viaje relámpago para asistir a los festejos por el 199 aniversario de la independencia paraguaya de la corona española junto al vicepresidente de Uruguay, Danilo Astori, país que también integra el bloque denominado Urupabol.

"Los llamados países pequeños como Bolivia, Paraguay y Uruguay queremos ser parte de la liberación de nuestros pueblos mediante Urupabol", dijo Morales en una breve declaración a los medios tras la reunión con Lugo.

"Bolivia busca una nueva etapa de hermandad y para eso pusimos confianza de presidente a presidente, de gobierno a gobierno", agregó Morales, quien volvió a desmentir cualquier intención de su país de una confrontación con su vecino, como publicaron medios paraguayos meses atrás.

Lugo dijo que los tres países querían aprovechar el momento para lanzar una vez más el proyecto Urupabol, para lo cual anunció una reunión de coordinación a finales de agosto o comienzos de septiembre y una cumbre de los tres presidentes a fines de año para pautar una agenda concreta y pasos específicos.

Son "proyectos, sueños que llevan años pero cuando nuestras relaciones entre países están en un momento óptimo queremos aprovechar para relanzarlos una vez más", dijo el mandatario paraguayo.

Urupabol tendría su motor de desarrollo en un gasoducto multinacional desde el Chaco boliviano hasta las costas uruguayas, un proyecto que involucra a Argentina como país de paso.

En marzo, la Corporación Andina de Fomento (CAF) confirmó una donación para financiar un estudio de prefactibilidad de la obra.

Bolivia posee la segunda mayor reserva gasífera de Sudamérica después de Venezuela y exporta actualmente gas sólo a Argentina y Brasil por unos US$2.000 millones anuales, la principal fuente de divisas del país altiplánico.

Apoyo a Lugo. Morales llegó a Asunción en un viaje que es visto como de apoyo a Lugo, quien enfrenta crecientes críticas de sus detractores por su política de seguridad.

Paraguay declaró hace dos semanas un estado de excepción en cinco departamentos del norte limítrofes con Bolivia y Brasil, donde opera un grupo de extrema izquierda responsable de secuestros y asesinatos y Lugo se encuentra bajo una fuerte presión para culminar con éxito el operativo.

La atención de la búsqueda se desvió la semana pasada cuando policías y militares se enfrentaron a tiros en un episodio que dejó de manifiesto la falta de coordinación entre ambas fuerzas y produjo cierto malestar entre los militares, cuyos efectivos fueron trasladados de la zona y sumariados.

Hace una semana, el ex obispo socialista recibió un fuerte respaldo de su colega brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tras una reunión en la frontera para ajustar detalles de un acuerdo energético.