La Paz. Los bolivianos expresarán este miércoles en las calles que están divididos a favor y en contra de la nueva candidatura del presidente Evo Morales para las elecciones del próximo año para lograr en las urnas un cuarto mandato consecutivo para gobernar de 2020 a 2025.

Las organizaciones sociales leales a Morales lo proclamaron este martes en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra como candidato del partido gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) para las elecciones sin fecha del próximo año.

"El presidente Evo será nuestro candidato y eso fue decidido por la gente (...) Somos la expresión de la unidad para defender nuestro proceso de cambio", expresó el ministro de Gobierno (Interior), Carlos Romero, principal orador del acto público en la rotonda de "El Chiriguano" al que asistieron unas 100.000 personas, según los organizadores.

Por su parte, la oposición política saldrá a las calles de las principales ciudades a pedir que el mandatario respete el resultado del referéndum de hace dos años, que rechazó su habilitación para las elecciones de 2019.

Elecciones democráticas o prórroga de Morales. "La ecuación es la siguiente: o elecciones democráticas o prórroga de Evo Morales. Las dos cosas no son compatibles. Si Evo Morales y el MAS insisten en la reelección, habrá una crisis política de magnitud antes de 2019", declaró al portal Urgente el activista político José Antonio Quiroga, uno de los organizadores de las marchas de protesta.

En el referéndum de febrero 2016, un 51,3% votó por el "no" a la modificación del artículo 168 de la Constitución y rechazó así la habilitación de Morales en las próximas elecciones.

Si embargo, el partido gobernante Movimiento Al Socialismo logró el 28 de noviembre del año pasado que el Tribunal Constitucional Plurinacional diera lugar a un recurso para garantizar la reelección.   

El grupo político de Morales consideraba que debía prevalecer el Pacto de San José de Costa Rica, porque el resultado del referéndum violaba el derecho humano del mandatario a ser nuevamente candidato. El polémico fallo fue rechazado por la mayoría de la población boliviana y provocó protestas callejeras en las principales ciudades en pasadas semanas.