Sao Paulo. El candidato ultraderechista a la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro, líder en los sondeos, afirmó este domingo que eliminará y privatizará gran parte de las empresas públicas y que reducirá el número de ministerios como parte de su programa económico en caso de ser elegido el 7 de octubre.

"Asumí el compromiso de reducir el número de ministerios, extinguir y privatizar gran parte de las estatales que hoy existen. Son gastos innecesarios que deben atender a la población. Rechazar grandes acuerdos de gobernabilidad que negocian cargos a cambio de apoyo ya forma parte de nuestro objetivo", dijo Bolsonaro.

El candidato del Partido Social Liberal (PSL) se pronunció en su cuenta de Twitter desde la cama del Hospital Albert Einstein de Sao Paulo, donde está hospitalizado desde el 6 de septiembre luego de haber sido atacado por un hombre con un cuchillo que le perforó el estómago durante un mitin en el estado de Minas Gerais (sureste).

Según el último sondeo del instituto demoscópico Datafolha, el diputado y excapitán Bolsonaro, quien reivindica la dictadura militar (1964-1985), lidera las encuestas con el 28% de intención de voto, contra el 16% del profesor y exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Según el último sondeo de Datafolha, el diputado y excapitán Bolsonaro, quien reivindica la dictadura militar (1964-1985), lidera las encuestas con el 28% de intención de voto, contra el 16% del ex alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad.

Bolsonaro recibió este domingo a su referente económico, Paulo Guedes, quien esta semana causó polémica al anunciar que pretende recrear un impuesto a las transacciones bancarias y aumentar el impuesto a las ganancias de los que menos ganan.

Guedes hizo un posgrado en la Universidad de Chicago, conocida por sus referentes del llamado neoliberalismo, y comanda un fondo de inversión en Brasil.

Bolsonaro está siendo blanco de críticas de sus perseguidores, en especial del ex gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que ha perdido apoyos en alcaldías que eran aliadas hasta que se decidieron apoyar al excapitán del Ejército.

Según Datafolha, detrás de Bolsonaro y Haddad se ubican Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), con el 13%, Alckmin con 9% y Marina Silva con 7%.

Con polémicas declaraciones racistas, homofóbicas y misóginas, Bolsonaro ha trazado un panorama inédito en la democracia brasileña: desde 1994 que las elecciones son definidas por el PSDB y el PT, pero esta vez ese bipartidismo parece estar llegando a su fin, de acuerdo con los sondeos.

Por su parte, Haddad, quien realizó un acto de campaña en el estado de Bahía (noreste), afirmó hoy que quiere "reconciliar a Brasil", y pidió a los demás candidatos no realizar ataques personales en la recta final de la campaña electoral.

Haddad asumió la candidatura del PT luego de que la Justicia Electoral inhabilitara al gran favorito en las encuestas, el expresidente Lula, preso desde el 7 de abril y condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción por el juez Sérgio Moro, de la Operación Lava Jato.